15/09/2015 – ¡Contemplar y vivir la pasión de Jesús!

(c)Mary TV 2014

15 de septiembre de 2015

 

Nuestra Señora de los Dolores

Querida familia de María:

“Queridos hijos: Hoy también estoy con vosotros de un modo especial para contemplar y vivir la pasión de Jesús en mi corazón.Hijitos, abrid vuestros corazones y dadme todo lo que hay en ellos: alegrías, penas y cada cosa, aun el más pequeño dolor, se lo ofreceré a Jesús; y así, con su inconmensurable amor, quemará y transformará vuestras penas en la alegría de su resurrección. Hijitos,  por eso  os pido, de un modo especial, que vuestros corazones estén abiertos a la oración y os hagáis amigos de Jesús. Gracias, por haber respondido a mi llamada.”(25 de febrero de 1999)

 

Sin títuloNuestra Señora nos enseña cómo vivir esta fiesta. Nos llama a unirnos a ella  a “contemplar y vivir la pasión de Jesús en nuestros corazones”. Nuestra Señora vivió la pasión cada día de su vida después de que Jesús ascendiera al cielo. La pasión de Jesús estaba grabada en su alma. Cada momento que Él sufrió fue para ella un dolor inimaginable, y aunque pueda ser increíble, lleno de alegría. ¿Por qué? Porque sabía que cada momento que sufrió en la cruz, estaba ganando para cada uno de  nosotros la felicidad eterna. Jesús ganó nuestra salvación por medio de la cruz. Nuestra Señora vio todas sus penas transformadas en la alegría de la resurrección. Nosotros veremos también, cada una de nuestras penas transformadas en la alegría de la resurrección, si oramos y nos aferramos a nuestra esperanza en Jesús.

 

Nuestra Señora nos aconseja rezar para hacernos amigos de Jesús. Solo un amigo querido estará a tu lado cuando sufres. Solamente el amor mantendrá alguien a tu lado cuando estás enfermo, herido o sufriendo. Por eso cuando rezamos, meditando la pasión de Jesús nos haremos sus amigos. Seremos quienes estén con Jesús a través de su crucifixión. Como S. Juan y Sta. María Magdalena, estaremos conectados a Jesús a través de nuestro amor.

 

Nuestra Señora reza con nosotros: “Hijitos, abrid vuestros corazones y dadme todo lo que hay en ellos: alegrías, penas y cada cosa, aún el más pequeño dolor, se lo ofreceré a Jesús; y así, con su inconmensurable amor, quemará y transformará vuestras penas en la alegría de su resurrección.”

 

Ella nos pide que le demos nuestras heridas, para que se las pueda presentar a Jesús ,

Él las cubrirá con su gracia y, milagrosamente,  se convertirán en bendiciones.

 

María Madre, rezará por nuestra sanación física, mental y espiritual. Ella quiere que le entreguemos todo lo que tenemos roto en nuestro interior. Este es el gran misterio de la Cruz, que Jesús consiguió la victoria sobre el pecado y la muerte, sobre todas nuestras debilidades y, que puede renovarnos completamente por el poder de la Cruz. Ella está preocupada por cada uno de nosotros. Nada es demasiado pequeño. nada está demasiado oculto. Quiere transformarlo todo. Solo tenemos que abrirle nuestros corazones, rezar con toda sinceridad. Ella hará el resto.

Hoy nos ofrece un regalo increíble. Es el regalo de la regeneración que Cristo Crucificado nos ha dado. Abramos nuestros corazones a este gran don. No lo lamentaremos.

 

Te adoramos y te bendecimos ¡Oh Cristo! que por tu Santa Cruz has redimido al mundo.

Te amamos ¡Oh María! y te abrimos nuestros corazones, entregándote todo lo que está en su interior: alegrías, penas y cada cosa, aun el más pequeño dolor, para que se los ofrezcas a  Jesús; y así, con su inconmensurable amor, quemará y transformará nuestras penas en la alegría de su resurrección.

 

Con Jesús, María y José

 

Cathy Nolan

©Mary TV 2015

Fuente: http://marytv.tv/daily-reflections/1759-09-15-15-our-lady-of-sorrows