19/01/2017 – «Con un plato de comida abren paso hacia el futuro»

Elisalex Löwenstein preside en España Mary's Meals, fundación que alimenta a más de un millón de niños pobres que logran ir a la escuela.

Elisalex Löwenstein preside en España Mary’s Meals, fundación que alimenta a más de un millón de niños pobres que logran ir a la escuela.

JUEVES, 19 DE ENERO DEL 2017 – 21:31 CET

Llegó al mundo en pleno bombardeo de la segunda guerra mundial, en la ciudad alemana de Würzburg, en Baviera. Era 1944. Un refugio antiaéreo fue su primer hogar, nada más nacer. Y en el Cuerpo Auxiliar de Malta –organización similar a la Cruz Roja– fue donde Elisalex Löwenstein, hija de padre alemán y madre italiana, vivió su primera experiencia de ayuda humanitaria como auxiliar de enfermería. Hoy está al frente, en España, de Mary’s Meals, la fundación creada en el 2002 por Magnus Mac Farlane-Barrow, el escocés que vio en la alimentación de los niños más vulnerables del planeta, en sus escuelas, el sine qua non de su futuro.

–¿Cómo fue su infancia? Bastante diferente a la gente de mi generación. Mi padre fue una persona muy comprometida socialmente. Nuestra casa siempre estaba abierta a gente de todas las razas. La guerra nos marcó. Yo era la sexta de siete hermanos. Estudiamos en casa, con otros niños y venían los profesores a darnos clase.

–¿Qué la llevó a ser auxiliar de enfermería? Me parecía precioso ayudar a la gente, y mi ocupación en el Cuerpo Auxiliar de Malta me dejó experiencias que me marcaron.

–¿Cuente alguna? Recuerdo el caso de una madre que acababa de tener a su bebé, por cesárea, y le costaba mucho recuperarse. Física y emocionalmente estaba muy mal. Ni siquiera quería ver a su hijo. Y a mí me dijeron: ‘Quédate con ella en su habitación y, con la excusa de que tienes que limpiar el armario, conversa con ella’. Y así, hablando de manera espontánea, fue sacando todo su dolor. Luego yo lo expliqué a los médicos y, a partir de su apertura, pudimos ayudarla mejor.

–¿Qué le enseñó aquella vivencia? Que hay mil formas de ser útil, y en cualquier momento de nuestra vida.

–Y de modos muy simples, como demuestra el trabajo de Mary’s Meals (www.ma rysmeals.org), en lugares como Malawi, donde alimentan a 900.000 niños e implican a 80.000 voluntarios locales para ello. Implicamos a la gente local para hacer suyo el proyecto, así conseguimos más objetivos: nutrir a las criaturas garantizándoles al menos esa comida al día; nos aseguramos de que, gracias a esa comida, asistan a la escuela, y empoderamos a los adultos, la gran mayoría mujeres, para hacerlo posible. Y aún algo más: conseguimos retardar las bodas de niñas adolescentes.

–La tradición cultural que tanto pesa. Y que tiene su porqué. Casarlas significa que sean alimentadas en otra casa. Nosotros, proporcionándoles la comida diaria en la escuela, cumplimos el mismo objetivo y, además, como me dijo una vez una madre en Malawi: ustedes dan futuro a mis hijos. Así es, esas madres reparten un plato de comida con el que abren paso al futuro.

–¿Cómo conoció Mary’s Meals? Una sobrina mía colaboraba con ellos. Yo estaba muy involucrada con Aldeas Infantiles SOS, organizaba su gran bazar de recolecta de fondos. Y un día conocí a Magnus.

–¿Dónde fue? En Medjugorje, el santuario en Bosnia Herzegovina al que llega gente de cualquier religión. Coincidí con Magnus en la misma pensión y él me propuso dar a conocer la fundación en España.

–¿Qué le atrajo del proyecto? La austeridad en la estructura, la implicación de la gente del lugar y con alimentos locales. Poco más de 15 euros son suficientes para alimentar a un niño todo un año.

–¿Y de Magnus qué le llamó la atención? Su mente clara, su enorme corazón y su gran humildad. Estará en Barcelona el lunes presentando el libro que cuenta su historia El cobertizo que alimentó a un millón de niños (Planeta), (19 h, IESE Campus Nord).

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/entre-todos/con-plato-comida-abren-paso-hacia-futuro-elisalex-lwenstein-5754056