19/02/2013 – El Cardenal Maradiaga inaugura el Festival Centroamericano junto a un vidente de Medjugorje

El cardenal Oscar Andrés Rodríguez de Maradiaga inauguró junto con uno de los videntes de Medjugorje, el I Festival Centroamericano de Jóvenes, iniciativa que pretende llevar a Latinoamérica la espiritualidad mariana de la citada localidad bosnia. La acogida por parte del cardenal en su propio país ha sido interpretado como un gesto significativo de la cercanía que parte de la Curia tiene por el fenómeno inciado allí en 1981, y que la Iglesia oberva y estudia con la prudencia y apertura exige el asunto.

El Festival se celebró entre los días 8 y 10 de febrero en la ciudad de Danlí, provincia de El Paraíso, en el campus de la Universidad Católica de Honduras, institución organizadora del evento y de la que el cardenal Maradiaga es Gran Canciller.

“Nos sentimos honrados con la visita de Medjugorje. Hoy se siembra aquí una semilla que tiene que dar un fruto”, dijo el que prelado, en su saludo inicial a los peregrinos llegados desde diferentes países.

“Sabemos cómo este festival comenzó en Medjugorje con unas 300 personas, en 1989, y que ahora participan 70.000 cada año. Nosotros estamos comenzando este nuestro Festival con unos tres mil peregrinos, así que esperamos que dentro de unos años tengamos más de 200.000”, alegó el Príncipe de la Iglesia ante una juventud entregada.

“Es difícil llegar hasta aquí desde Canadá o Estados Unidos, pero vienen motivados por la fe”.

Miles de peregrinos

Efectivamente, los peregrinos habían llegado desde Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Guatemala y Panamá, pero también desde puntos más distantes como Argentina, Colombia o Estados Unidos México y Canadá, para empaparse durante dos días de la mariana espiritualidad de Medjugorje, basada en las famosas cinco piedras: oración, biblia, confesión, ayuno y Eucaristía.

Los jóvenes allí presentes escucharon con atención la catequesis del cardenal Maradiaga, en la que explicó que los frutos que espera de la semilla recién plantada que supne el I Festival, tenían mucho que ver con el fortalecimiento de la fe, de la que un “ejemplo inquebrantable” es la Virgen María. “Queridos jóvenes”, enfatizó el Arzobispo: “Felices ustedes si creen como creyó María, porque hay un plan de Dios para cada uno, que se cumplirá si tienen fe”.

Profundizando en la espiritualidad de Medjugorje, el cardenal quiso acentuar la importancia de la oración del Rosario contando una anécdota: “La de aquel misionero que evangelizaba en las remotas aldeas peruanas, a las que se desplazaba en burro. En una ocasión, un feligrés le preguntó si no le daba miedo caminar solo por aquellos remotos lugares, a lo que contestó: “No me da miedo porque llevo el revólver de los cincuenta tiros. Disparos que van directos para el demonio. ¡El Santo rosario es fuerza, energía y valor, y con él podemos derrotar al enemigo!”, recalcó el purpurado ante la algarabía de un grupo de jóvenes que portaban en sus camisetas el lema: “Yo rezo el Rosario”.

Aparición con Ivan

El momento más intenso del encuentro lo puso Ivan Dragicevic, uno de los videntes de Medjugorje, quien tuvo oportunidad de saludar al Cardenal. En su testimonio, Ivan recordó cómo fueron los primeros días de las apariciones, iniciadas hace casi 32 años, y cómo ellos no son personas ni especiales ni diferentes a los demás: “La Virgen María nos dijo que ella no elegía siempre a los mejores, y debéis saber que el hecho de que yo vea a la Virgen no significa que ya me convierta y sea santo. La conversión es un trabajo diario, para todos, y a mí que tanto se me ha dado, también mucho se me va a pedir”.

Ivan, que según su propio testimonio y siempre en estudio por parte de la Santa Sede, sin que ésta aún se haya declarado sobre su veracidad, ve a la Virgen María cada día de su vida desde 1981. Por tanto, no es de extrañar que tuviera sus dos apariciones del fin de semana ante la multitud. “La Virgen María ha venido hoy especialmente alegre. Tanto que he podido observar cómo ha estado a punto de llorar, no de tristeza sino de alegría”, contó Ivan tras su éxtasis del pasado viernes. “Ha rezado por todos los presentes, especialmente por los enfermos y por sus hijos los sacerdotes”, recalcó.

El acto se cerró el sábado día 9, tras innumerables horas de oración y adoración eucarística, celebrada con la impronta especial de la alegría de los centroamericanos, en medio de la profunda espiritualidad de Medjugorje.

Los organizadores, con el rector de la Universidad Católica a la cabeza, el doctor Elio Alvarenga, citaron a los presentes para una nueva edición del Festival el año que viene, con la ilusión de extenderse el Festival a toda a Latinoamérica.