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Artículos de la Honda Aquel niño llamado David cogio cinco piedras del suelo para enfrentarse al gigante filisteo, Goliat. Oró a Dios, confió en Él a pesar de no disponer de más armas que una sencilla honda de cuero,,, y le sobraron cuatro de ellas. Las palabras llenas de verdad vuelan como las piedras, veloces y certeras, si se lanzan con la audaz confianza de un niño que se sabe hijo del Padre. 02/09/2010 - Ahora empieza lo mejor “Tenías razón. Es ahora cuando empieza lo bueno”. Esta frase con tono a topicazo universal se hace eco una y otra vez estos días, cuando los peregrinos de Medjugorje van volviendo de sus diferentes peregrinaciones y se dan cuenta de que es verdad, de que es una gozada volver al día a día, a la rutina, y palpar que algo ha cambiado en su vida. No ha sido ni el jefe ni el trabajo, eso todo sigue igual. Lo que ha subido no ha sido tu sueldo, sino el IVA. El barrio es el mismo. La hipoteca, la enfermedad, las penas de unos y las angustias de otros. Eso todo sigue igual. Incluso el Madrid sigue pareciendo el del año pasado... Pero no. Suelen pasar unos días, semanas acaso, para que tanta gente que viene con ese “tenías razón, ahora empieza lo bueno”, se de cuenta de que el cambio está dentro y no fuera. Lo cual, hace que nada sea igual. Debo de parecer un paleto escribiendo en este blog siempre de lo mismo-con las excepciones futboleras-, pero es de lo que me pidió escribir el director de ReL. Ya sé que hay más peregrinaciones, mas lugares santos, preciosos, especiales, únicos. Cada cual sabe cual es su sitio. Gracias a mi trabajo y a otras excusas que se ha buscado nuestro buen Dios, he conocido muchos de ellos. Sin embargo, el aluvión de emails, sms’s y llamadas como los de estos días solo los vivo tras volver de este lugar en el que, sencillamente, si está ocurriendo lo que se dice que está ocurriendo, o no, pues da un poco igaul, porque enrealidad que más da que unos chicos vean a la Virgen si no la veo yo, y que más da que unos chicos vean a la Virgen si yo no me convierto. Y que más da que no la vean si... si Dios me da la vuelta. El “lo bueno empieza ahora” lo juzgan los expertos con un “a ver cuanto le dura a este la conversión”, expresión ante la que sonrío cuando una persona se ha confesado tras diez años sin hacerlo, cuando una pareja de novios que viven juntos se vuelven de allí con un anillo de compromiso en el dedo, o cuando una niña de ojos anacarados deja a su chico para meterse en un convento, y los dos se lo toman con una alegría que da envidia.
Buscas una comunidad, un grupo de oración, algo en lo que compartir lo que ahora es más importante para ti quitándole tiempo a lo que antes hacías, y eso también puede que sea nuevo. Si esto es así, no es que ahora empiece lo bueno, es que ahora empieza lo mejor. Si todo sigue igual menos tú, entonces tú puedes hacer que nada siga igual. Con paciencia, con oración y confianza. Transforma tu alrededor, sonríele a la vida, dale caña mariana. Eres una bendición para el mundo cuando has vivido una experiencia de Dios. Vuelve, dalo todo. Los que no han vivido una experiencia de Dios, te necesitan. Y si conviven contigo un buen número de horas al día, lo siento. Ellos no lo saben, pero de alguna manera, ya están dentro. Y no te preocupes cuando el desierto aparezca ante tus ojos. Antes de que te des cuenta, estarás nuevo… de nuevo. Es necesario para el crecimiento. Os copio el último testimonio que he recibido esta misma mañana de un peregrino que vino al Festival de Medjugorje. Y demos gracias a Dios. Hola a todos/as! Os mando lo que yo viví con vosotros esos maravillosos días: Ganado el Jubileo en Santiago de Compostela, voy a ver a la Gospa arengado por su irresistible sonrisa: Manu, tienes que venir... La fe que me inspira esa sonrisa me ayuda a entender el fenómeno de las apariciones con claridad lo que atenúa la curiosidad natural por experimentar milagros. El objetivo es otro: acompañar a la Virgen, agradarla con mi presencia en Medjugorje pasándolo bien durante unos días. Sin embargo los milagros vienen, lo sobrenatural se da con clarividencia y sin margen para la duda, en la intimidad y a la vista de todos: son como guiños divertidos de Dios que parece decir: sé que crees pero por si alguna vez te falta la fe esto te ayudará… Es el cariño del Señor con detalles de Padre que quiere que vaya al Cielo y que se desvive por salvarme.
Y las emociones no se terminan: La Virgen nos dice ese mismo día en ese mismo lugar: Queridos Hijos: Hoy os invito a que junto a mí, empecéis a construir en vuestros corazones el Reino de los Cielos y a olvidar lo personal, y guiados con el ejemplo de mi Hijo penséis en lo divino. ¿Qué es lo que Él quiere de vosotros? No permitáis a Satanás que os abra los caminos de la felicidad terrena, los caminos en los que no está mi Hijo. Hijos míos, éstos son falsos y duran poco. Mi Hijo es el que es. Yo os ofrezco la felicidad eterna y la paz, la unidad con mi Hijo, con Dios, el Reino de Dios. ¡Os doy las gracias! ” Es un cariño el de la Virgen que enamora, conquista y convierte; nutre de deseos y libera el corazón; arrastra y empuja a ponerle fe a todo; cariño que convence y predispone a concretar propósitos de cambio visceral, de dejar de hacer lo que hacemos y empezar una vida radicalmente distinta. ¡Qué bonito es pensar que Ella hace suyo, con lo que ello supone, este proyecto de cambio a convertirnos en Hombre Nuevo! Noto que, inmerecidamente, soy el blanco de las gracias de Dios, quien quiere que mi alma se purifique mediante la Confesión, un desagüadero estupendo, que me llena de paz y me deja ver en mi vida es un frondoso campo en el que trabajar: “Sé Santo como tu Padre Celestial es Santo”. Ya no hay escusas, todo es posible, todo está en mi mano. Y no puedo ocultar mi sonrisa como tampoco mis lágrimas. Busco momentos que me roben el aliento y los encuentro. Los encuentro y disfruto cada vez que recibo al Señor y le adoro. Uno entiende el porqué del enfado de Satanás cuando me ve de rodillas poniendo el corazón como alfombra para el Amor de los Amores. El Señor me lleva al Tabor pero también me muestra el sufrimiento en su plan. El viaje, como respuesta a una cariñosa llamada de la Virgen María, empieza y termina en Madrid pero con un claro destino último: el Krizevac donde me espera Jesucristo agonizando. Me doy cuenta que mi vida es cruz: ¡Señor quiero llegar a ti, llevando con garbo y alegría la cruz, para poder pedir lo que pidió el Ladrón arrepentido: que al mirar tu rostro cara a cara, sea feliz viendo tu gloria! Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 26/08/2010 - Alegres Ser cristiano es ser alegre. No estarlo, ni sentirse, ni hacer que. Digo serlo. Ser cristiano es ser alegre. Así lo he entendido yo después de... de... después de todo. Un cristiano no puede esperar que le sonría la vida para estar alegre, sino que debe sonreir a la vida aunque esta no sea alegre. ¿Es esto una teoría? No, es una vivencia. El que ha conocido a Cristo Resucitado, el que lo ha saboreado aunque solo haya sido una décima de segundo de su vida... Me sientan fatal los cristianos tristes, grises y aburridos, los que andan por las iglesias como si tuviesen una inmensa ampolla en las plantas de los pies. Me siebntan fatal los cristianos enfadados que cuentan con el entusiamos de una almeja en una lata que Cristo ha resucitado.¡Qué no! ¡Que no cuela! La Buena Nueva es eso, buena. En mis tiempos jóvenes me alejé de la Iglesia porque no soportaba que me contaran esa historia tan alucinante de que Dios se ha hecho hombre y tal, que me ha querido tanto incluso que ha muerto por mí, con el entusiasmo de quien cuenta una tesis doctoral sobre la resina fosilizada de los abedules preshistóricos. No los creí, y me alejé. El cristiano que te dice con cara de amargado que Dios te ama, mejor que no te dijera nada. ¿Lloramos? claro que sí. Tenemos nuestros ratos. El pecado también nos hiere y lo notamos, que no somos de plástico. De eso -de alegría cristiana y de lloreras pasajeras- saben mucho los chicos del Cenáculo, y mirad cómo se lo toman. Conocí la Comunidad del Cenáculo en marzo de 2006, en mi primer viaje a Medjugorje. Se trata de una realidad de la Iglesia fundada por sor Elvira Petrozzi en 1985. Según su propia descripción, se trata de una escuela de vida en la que se enseña a vivir en la Verdad. Acoge en la actualidad a casi tres mil miembros de más de treinta países diferentes. La mayoría de todos ellos, jóvenes rescatados de las calles de Occidente. La mayoría de ellos han sido drogadictos, callejeros y delincuentes. Sor Elvira les propone un plan para vivir en una comunidad que más bien parece una cartuja. Oración y trabajo. Mucha oración y mucho trabajo. Nada de metadona. Ningún sustitutivo, nigún tranquilizante. Los chicos del Cenáculo rezan al día tres partes del rosario, leen la Bibilia y la comparten en comunidad, rezan cada día la coronilla de la Misericordia y todas las noches, en todas su casas, rompen la noche para adorar al Señor en la Eucaristía. Un turno a las 2 de la mañana. Otro a las cinco. Mario, un chico que vagó dos años por las calle de Bolonia, me contó como ese rato de adoración por la noche, en silencio, a oscuras, es para él el momento más importante del día. “Rezamos por los jóvenes que se divierten de una manera poco acertada. Ya te he contado mi vida, puedes imaginar lo que siento”. De los jóvenes de la comunidad, tóxicos y delincuentes, salen luego familias, sacerdotes y religiosas. Tiene sus propias vocaciones. Son gente seria, que se toma esto de ser cristiano muy en serio. Una sola cosa más. Cuando veas el video, fijate en ellos, en sus rostros. Imaginalos tirados a dos portales de tu casa, en medio de la noche, junto a un charco de vómito y con una jeringuilla clavada en el brazo. Imagina a sus madres. Imaginales en su tristeza antes de ser cristianos. Aquí les tenéis en acción. Fue este verano, en Medjugorje. Son para mí el mejor ejemplo, vivo, de que Cristo ha resucitado. ¡Cristianos! ¡Fuera ampollas! Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 19/08/2010 - Estamos de vuelta La mejor reseña que puedo hacer de la peregrinación de este año es contando lo que hicimos la última noche de todas. Nos habíamos cruzado el sur de Europa en un viaje que se quedó corto, participamos en el Festival de Jóvenes de Medjugorje durante unos días que fueron pocos, regresamos cruzando un mar que se quedó estrecho y visitamos santuarios y lugares santos sin darles descanso. Pero la gente quería más. Lo necesitaban. Había que vivir la peregrinación hasta el final. Había que darle al espíritu todo lo que iba a desear a la vuelta y que no tendría tan sencillo. El alma humana anhela a Dios. Lo ansía. Cuando lo prueba, ya no se conforma con poco. De vez en cuando se le puede engañar dándole caprichos al cuerpo para mitigar ese grito. Pero no se puede engañar al corazón. Y los jóvenes que lo han probado, lo saben mejor que nadie. Trece noches durmiendo poco y mal y comiendo de lata y sándwich de gasolinera mantuvieron el cuerpo a raya para dejar crecer al espíritu hacia Dios, y Dios se hace querer haciendo que le quieras más, enamorándote, y queriéndole más se inicia una relación de Tú a tu con Él que no acaba nunca, como un baile entre dos personas a los que es la música la que los sigue, invirtiendo el orden natural del encuentro siguiendo un compás. Si sigues bailando con Dios, la música no se acabará nunca, aunque no se oiga. La última noche la pasamos en las cercanías de un monasterio a cuya comunidad le pedimos utilizar la capilla esa noche.
Así pasamos la última noche. Cuando más cansados estaban los peregrinos, menos durmieron. Cuando más se aproximaba el fin de la peregrinación, más rezaron. Cuando más les pedía la mente compartir con los demás las experiencias de la peregrinación, menos hablaron. Solo adoración, silencio atronador que calma con la paz de Dios todos los gritos inaudibles del corazón, los que solo uno mismo conoce. Contemplación del Milagro Eucarístico que es la presencia real de Cristo entre nosotros, como un peregrino más que arrebata horas al sueño metido en el autobús. En nuestro autobús. ¿Lo que ocurrió los trece días anteriores? Eso queda en la memoria de los que lo vivieron. Lo pasado, pasado está. Ahora queda el momento presente. Estamos todos de vuelta, pero de vuelta hacia Dios. Que no pare la peregrinación. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 02/08/2010 - Gracias otra vez a María Visión El pasado miércoles escribí un post sobre María Visión que, una vez releído, me doy cuenta de que no estuve nada elegante. Pido perdón a quien pudiese ofender. De verdad, creo que mi intención fue más desahogarme de un malestar que aportar algo. Pero claro, este no es el sitio que procede. Lo siento. Emilio Burillo procede de una gran familia mexicana dedicada a las comunicaciones y, más en concreto, a los grandes grupos de Comunicación. Su tío, el “Tigre” Azcárraga, controló el mayor grupo de medios de comunicación en habla hispana del mundo, que hoy, casi cuarenta años después de su muerte, controlan sus hijos y/o nietos, primos de Emilio Burillo. Hablo de Televisa. En la actualidad, Televisa tiene pactos multimillonarios con Univisión, La Sexta, EMI, Nextel, Volaris, Cartoon Network... Posee editoriales y no hay lugar donde se hable castellano en el mundo en el que no haya un poste de radio emitiendo alguna de sus señales. Este entramado familiar, un auténtico imperio, no ha crecido por casualidad. Las formas y maneras no me las sé, ni viene a cuento, pero a buen seguro que entre ellas hubo trabajo, mucho trabajo, y saber hacer. Visión de futuro y mano izquierda y derecha. Burillo formó parte del empresariado familiar desde joven. Mamó televisión desde el otro lado de la pantalla, desde donde se crea. Y no hablo solo de los platós. Hablo de los despachos y los salones familiares. Entiende perfectamente lo que es un share, una audiencia, una estrategia de mercado, una limpieza de imagen, un apuesta de futuro, una competencia, una evolución, todo eso en el mundo de la televisión, porque son los fogones entre los que ha crecido. En septiembre de 1985, un terremoto de mas de 8 grados en la escala Richter dobló el DF hasta casi partirlo en dos mitades. Murieron ese día unas diez mil personas en la capital. Más de ochenta de ellas eran empleados directos de Emilio Burillo, personas con las que el joven empresario trabajaba y trataba. De la noche a la mañana, ya no estaban, se fueron, y eso sacudió profundamente el corazón de Emilio Burillo. Le hizo pensar, tal vez por primera vez en su vida, que había algo más que trabajar y crecer, que hacer dinero y cosechar éxito. Que Televisa no lo era todo en la vida. Uno siete años después, Bosnia y Herzegovina se despezaba a morterazo limpio. Serbios, bosnios y croatas del mismo país se mataban puerta a puerta. Vecinos de toda la vida, cuñados, sobrinos y nietos se mataban a bocajarro ante la atónita mirada de Occidente, que no sabía hacer nada a parte de celebrar unas Olimpiadas. Emilio Burillo fue a Bosnia, no sé con qué cometido, pero cometió un error que no estaba en su guión, y fue visitar Medjugorje. La experiencia bosnia de Burillo, entre la guerra fraticida y el genocidio, y ese pueblo donde las bombas no caían, le dio la vuelta como a un calcetín a este hombre de negocios, recio, fuerte, emprendedor. Sobrino de un tío conocido como El Tigre. Emilio Burillo se convirtió. Ser rindió al amor más grande en medio del odio más funesto y tremebundo. El Amor de Dios Padre y el de su Hijo, Jescucristo. Al volver a casa, nada podía ser igual. O al menos, no el contenido. Él, lo que sabía hacer, era televisión, pero se había convertido. Así que decidió que el contendor seguiría igual, y lo llenó de su nuevo contenido. Nació María Visión, una televisión católica, de contenido espiritual y familiar, que es vista por más de cuarenta millones de telespectadores en Latinoamérica, que es rentable, que crece, que va a más, sin ingresar ni un céntimo por conceptos de publicidad. Ese milagro es de Dios, y su instrumento, nombre y apellido: Emilio Burillo. Durante unos pocos meses hemos podido disfrutar en España de ese milagro en nuestras casas. En medio de la basura televisiva, Burillo vino a poner a disposición de los católicos españoles su dinero y sus conocimientos, basados en una experiencia, no en un libro o en una teoría. Alguien, aún no ha quedado nada claro quien, ha decidido que se acabó. Yo le doy las gracias a Emilio Burillo, porque durante unos meses, me he dado el gustazo de llegar a casa y encontrarme entre la basura un pastel que llevarme a la boca. Una oración del rosario, un tertulia sobre la vida, un spot del Camino de Santiago, un testimonio de un converso, una familia rezando a la Divina Misericordia… Eso, en el panorama televisivo español, se llama milagro. Encima con ese nombre que siento tan mío, tan y tan mío: María. Deseo a la nueva etapa de Popular TV lo mejor, que salga a flote, que se recupere y cubra un espectro que sigue vacío. Tal vez, la impresión de todo así tan de golpe fue demasiado para nosotros. Pero no anda muy lejos el camino que marcó Burillo. La audiencia entre un modelo y otro así lo demuestra. Por estos meses, y pidiendo perdón por mi post anterior, gracias María Visión. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 01/08/2010 - Gracias a María Visión Mañana salimos hacia Medjugorje de nuevo. Dos autobuses, más de cien personas, quince días de los que la mitad dormiremos en campings y tiendas de campaña. El Festival de Medjugorje, los jóvenes, oración a machete. La verdad es que apetece. Cuando te conviertes siendo un poco mayor, la rutina diaria te sirve para mantenerte. Oración, confesión, misa… siempre están ahí y te mantienen el tono, incluso si pasas una temporada de bajón y no lo frecuentas. Pero sabes que están ahí. Yo me encontré con Cristo después de haber vivido con el Demonio, y de vez en cuando el cuerpo me pide ‘guerra’. Y allá vamos. De todos modos, estoy en capilla y me voy un poco triste, con un desánimo. Estamos un poquito peor, pudiendo estar un poquito mejor. La verdad es que yo siempre fui católico. Fui a un cole del Opus Dei, hice la Comunión y me confirmé. Me aprendí todos los Mandamientos, los Sacramentos y las obras de Misericordia, pero la verdad, todo eso me sirvió de nada. Mandé todo al carajo y tuve después, más que un encuentro, un encontronazo con Cristo, moribundo y jadeante, en la cruz, para luego tenerlo con el Padre en la luz. Desde hace cinco años que me intereso por mi alma, creo ver que en la Iglesia hay dos tipos de personas. Conviven miles de carismas y millones de almas, cada una de nosotras muy particular. La Iglesia no está formada por personas buenas y malas, o mejores o peores. Solo Dios sabe lo que hay en el corazón de cada hombre. Lo que sí veo es que en la Iglesia hay gente que ha conocido a Cristo en persona, y gente que le conoce porque le han hablado de Él. Y no es lo mismo conocer a alguien a haber oído hablar de Él. El encuentro personal con Cristo es una experiencia real que te cambia absolutamente la vida. En un plis plas, todo se da la vuelta, todo se pone del revés, o del derecho. No es una carrera, ni una relación de pareja, ni un título o un trabajo lo que te transforma. Solo un encuentro con Cristo, personal e íntimo. Conocer a esa persona obra en ti lo que ni tu madre logró durante años: que cambies, que te transformes. Algo así pasa en las televisiones y medio de comunicación, que es a lo que me dedico yo. Si Le has conocido ya, solo quieres hablar de Él, meterle en las casas, contar cómo es. Todo lo estimas basura en comparación con todo aquello que es Él, sin velos ni máscaras. Sin miedo. Si por ejemplo, hay en una tv un programa a las tres de la tarde en el que se difunde cada día la devoción a la Divina Misericordia, el Amor más entrañable de Dios, y tú vas y te lo cargas porque no lo ves rentable económicamente, tienes un problema, porque si de verdad has experimentado una sola vez de tu vida Su Divina Misericordia, no te atreverías a eliminarlo. No querrías. Y lamentablemente, creo que no querrás haberlo hecho. Buscarías como fuera la manera de hacerlo rentable, pero no lo fulminarías. Cuando has vivido de verdad una charla de tú a Tú con Dios, cuando le has visto de frente y te has dado cuenta de que solo Él y nada más que Él. Cuando ya eres consciente de que ni líneas de negocio ni estrategias. Cuando ya sabes y has experimentado que la línea de negocio y la estrategia son Él y ya. Cuando ya estás dispuesto a hacer el ridículo como lo hizo Cristo, todo lo demás te da igual. Eres libre, eterno e indestructible. Y no importa nada que quien te lo cuente venga de México o de Tailandia. Cristo es para judíos y gentiles. Eso son excusas. Cuando volvamos de nuestra peregrinación dentro de dos semanas, tendremos muchas ganas de seguir rezando. Siempre pasa. La tele antes nos podía ayudar. Ahora, la alternativa será cualquier otra basura de cualquier canal. Porque Verano Azul y España en la vereda, no se lo traga ni su madre. Gracias Maria Visión, por ser auténtica. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres)
24/07/2010 - El Mapa del Tesoro Hace cuatro años visité Medjugorje por primera vez. Fue en marzo de 2006 cuando, con el propósito de hacer un reportaje, viajamos hasta Bosnia y Herzegovina para adentrarnos en el epicentro de toda esta historia que parece sacada de la imaginación de un ángel medio loco, dando con los huesos de Gonzalo en el seminario y con mis dedos desgastándose escribiendo sobre el dichoso pueblecito de nombre impronunciable. Gonzalo regresó a Medjugorje a penas mes y medio después. Yo tampoco tardé Mucho. En junio estaba allí de nuevo. Quería ir sin tener que trabajar, olvidándome la cámara y de la grabadora, de los horarios, entrevistas y obligaciones para respirar Medjugorje como un peregrino más. Cuando regresé a Madrid, Rafa, del que ya os he hablado bastante, tenía una especie de necesidad imperiosa por ir a Medjugorje, pero sus seis hijos tienen la manía de comer cada día, y su jefe no le daba días libres hasta bien pasado el verano. En Julio era el EMF y en agosto se iba él. El jefe, digo…. De modo que el viaje, en ese momento, resultaba inviable. Una mañana de martes entre el 15 de julio y el 25, a mí me había ido fatal en el trabajo. Llamé a Rafa para ver si podíamos comer juntos y cuanta fue mi alegría al ver que él tampoco había tenido el mejor día. Eso es genial, porque así pudimos hablar mientras devorábamos una hamburguesa y una cerveza bien fría de lo mal que hace las cosas todo el mundo en general y de lo bien que lo hacemos nosotros, en particular. Es un ejercicio muy común entre los ahombres. Entre risas y cervezas, Rafa comentó la idea de ir a Medjugorje por tierra. Una furgoneta o una caravana podían ser la solución, pero hasta entonces, no había visto una buena oportunidad de alquilar una u otra. El sueño del viaje se esfumaba en la cara de Rafa, pero con mucha pausa y sin exagerar, le dije a Rafa que si quería ir a visitarla a Ella, que se lo pidiera. Mi amigo me miraba con cara de que se me hubiese caído un tornillo, lo cual es irrelevante ante la mirada amorosa y tierna de Nuestra Madre, que empezó a organizarse para que el deseo de Rafa se cumpliera. Cogimos la moto y antes de volver al trabajo, nos pasamos por el Corte Inglés porque Rafa quería comprar un libro. Yo, con tal de no pasar mucho tiempo por la redacción aquel día, me apuntaba a un bombardeo. Estando allí, Rafa comentó que había perdido su viejo mapa de carreteras y cogió a voleo uno de los que allí se vendían. No sé si alguna vez habéis estado, pero aquello era la sección de mapas de El Corte Inglés, es decir, que hay mapas hasta de la cara oculta de la luna. Eran como tres estanterías repletas de todo tipo de mapas: mapas de carreteras, planos de ciudades, mapas de Asia, de América, de África… no hubiese sido extraño encontrar allí algún mapa del tesoro, aunque ahora que lo escribo, creo que el que Rafa cogió a voleo tenía más de mapa del tesoro que de carreteras y autopistas. Cuando Rafa ya había pagado el mapa y esperaba la vuelta, yo lo saqué de la bolsa. Era un mapa de tantos, uno entre un millón, pero el que Rafa había cogido sin pensarlo ni darse cuenta tenía marcada la equis del tesoro en todo el centro de la portada.
Rafa no se creía lo que veía, pero en la portada del mapa de Europa que él había escogido de entre decenas de mapas, estaba Medjugorje. Pequeñito, medio borroso y puede que incluso mal escrito, pero ahí estaba haciéndole un guiño como diciendo. “Tú te vienes conmigo”. Rafa dice que en ese mismo instante él supo que ese verano iría a Medjugorje, y aún no sabemos muy bien cómo, a penas dos o tres día después ya teníamos furgoneta gratis, casa en Medjugorje para ir al Festival y dos acompañantes más que hacían más llevadero y económico el viaje. Salimos de Madrid el lunes 31 de julio de 2006 a las diez de la mañana y llegamos a Medjugorje el martes 1 de agosto a las 17. Batimos todos los records mundiales habidos y los que quedan por haber de peregrinación. Treinta y dos horas para hacer dos mil quinientos kilómetros que dieron para muchas anécdotas. Me quedo con una de ellas. A pocos kilómetros de la frontera, Carlos, el cuarto pasajero, nos reveló un inconveniente y es que su DNI estaba caducado. Entrar sin papales en Bosnia y Herzegovina no es nada sencillo, claro está, y cuando el guardia de la aduana nos pidió explicaciones, el padre Cruz se limitaba a hablarle en un castellano perfecto que el policía no entendía, que nosotros íbamos a Medjugorje, a ver a la Gospa, que él era el padre Cruz, de Pamplona, y que rezaríamos por él y su familia durante toda la vida. El guardia, desesperado ante la tozudez de un fraile navarro, nos dejó pasar entre improperios y en su idioma, que parecía el arameo.
Lo que ocurrió entonces lo recordamos hasta hoy como si hubiese ocurrido hoy. Es nuestro regalo de despedida. En la furgoneta, durante el regreso, estuvimos en absoluto silencio durante unas cinco horas. No se podía romper con nuestras palabras la sintonía que había allí dentro entre nosotros y el cielo. Yo siempre lo he dicho, que no sé si la Virgen María se aparece en Medjugorje o no, lo que sí que se es que allí pasa algo, que ese algo es algo bueno, y que sigue sucediendo. Lo que sea, ya lo explicará la Iglesia, que es quien sabe de esto…
Quien nos lo iba a decir, aquella mañana de martes, en la que todo comenzó con un mapa de carreteras. Quien se lo iba a decir aquel día, cuatro años atrás, a los que este jueves emprenden con nosotros nuestro mismo viaje. Dios mío, dicen de ti que escribes con renglones torcidos. Yo lo que creo es que, mucho más que torcido, escribes entre líneas. Te gusta dejar mensajes en los mapas, a los ojos de todos, pero que solo encuentran aquellos que te buscan, y que te sirves del cabreo humano de un mal día de trabajo, para enseñarnos a leerte en lo humano de cada día.
Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres)
19/07/2010 - Soy bella porque amo mucho Me he dado cuenta de que, con motivo de la visita de Marija a España, había escrito una crónica para un medio que, finalmente y con el jaleo de Bolivia, no publiqué. Como ya ha pasado tiempo, y está escrita, aprovecho y la cuelgo aquí. Ahora que la leo bien pasado el tiempo, me hace gracia pensar que el mejor tratamiento de belleza no tiene nada que ver con ninguna crema. Al parecer, el mejor lifting es el amor: "Soy bella porque amo mucho" Marija Pavlovic dice tener apariciones de la Virgen María todos los días desde 1981. Ella es unos de los seis videntes de Medjugorje. Nadie en todo este tiempo ha podido aún probar que lo que dicen es mentira, y el mismo Vaticano ha tomado las riendas de una investigación formada por más de veinte especialistas en Teología, Psiquiatría, Historia de la Iglesia, Mariología y otras especialidades. Mientras la Iglesia les examina, ellos testimonian por todo el mundo que sí, que es la Virgen María a la que ven cada día. El último fin de semana de mayo, lo contó en España. La tarde del 29 de mayo, más de dos mil personas reventaron la capacidad presupuesta de la capilla del colegio de Nuestra Señora de las Maravillas, donde se había asegurado que no cabían más de mil. Acudieron a escuchar el testimonio de Marija Pavlovic, una de las seis personas que cuentan tener apariciones cotidianas de la Virgen María desde que, allá por 1981, tuvieran la primera de todas en la aldea de Medjugorje, en Bosnia y Herzegovina. Los curiosos, fieles y peregrinos abarrotaron los bancos, los pasillos centrales y laterales, las escaleras del presbiterio. El hall de entrada a la capilla también se abarrotó de gente que, rosario en mano y de pie cual tiesto, aguantaron durante horas para escuchar de viva voz semejante testimonio, increíble para unos, insultante para otros, y muy auténtico para quienes dicen conocer a Pavlovic. Marija habló sin estridencias de esa increíble experiencia que supone una aparición mariana. Fue abierta y educada, mostró síntomas de sinceridad espontánea, y un buen sentido del humor a la hora de contar anécdotas. Al final de su testimonio, en el que recordó como vive ella su aparición diaria, se ofreció a contestar a preguntas de los más curioso y atrevidos. Al ser cuestionada por cual es la fórmula para acercarse a Dios y permanecer en su Iglesia, Marija dio tan solo dos palabras como respuesta: “Ser humilde”, y alentó a los enfermos y a los que sufren asegurándoles que esa, la de la cruz, es una ocasión de acercarse a Dios: “Dios no quiere el dolor. Es un fruto del pecado, pero Dios sí que utiliza tu dolor para el bien. Es el dolor la más grande de todas la oraciones, la que más cerca se vive del Señor”, para añadir que cuando sufrimos, “es cuando más trabaja Dios nuestro corazón”. Marija arrancó la sonrisa de los asistentes contando como en una ocasión en que se les apareció la Virgen María a los seis videntes, vieron que hablaba solo con Jakov, el más pequeño del grupo, que contaba con diez años. Al acabar aquella aparición, dijeron a Jakov que no habían podido oír lo que la Señora le decía, a lo que el pequeño contestó: “¡Gracias a Dios no lo oísteis!”, porque la Virgen María le recomendó obedecer a su madre una tarde en que él la había desobedecido. Tras el testimonio de Marija se rezó otro rosario, se celebró la Eucaristía y hubo otro rato de adoración eucarística. Más de cuatro horas en total en una parroquia a reventar, un sábado de mayo en el que el tiempo invitaba, a priori, a cualquier otra cosa que no fuese rezar. Entre los asistentes, había un alto número de sacerdotes de la diócesis, tanto en el presbiterio de la iglesia como mezclados en el público, y durante las dos horas previas a la Misa, mientras se rezaba el rosario o Marija hablaba, no pararon de confesar. La noche anterior, Marija estuvo en Barcelona, a cuyo acto acudieron unas dos mil personas, y tras Madrid aún le quedó tiempo a Marija de acudir a Sevilla, desde donde cada año parte hacia Medjugorje un considerable número de peregrinos. El fenómeno de Medjugorje se ha colado en el corazón de muchos católicos españoles como lo hace un rayo de sol en el salón de casa, atravesando el cristal de la ventana, sin pedir permiso y sin dañarlo, dándole color y calor a un habitáculo hecho para el calor y para el color, y que por los motivos que sean, parecían tener más de fría oscuridad que de calidez apacible. La Marija más desconocida Marija Pavlovic tenía dieciséis años cuando comenzó el fenómeno de Medjugorje. Desde la tarde del 25 de junio de 1981 hasta nuestros días, dice vivir, a diario, una experiencia mística durante la cual ve y oye a la Virgen María. Casada y madre de cuatro hijos, vive con su familia en Monza, muy cerca de Milán, y dedica parte de su tiempo, al igual que el resto de videntes, a propagar y difundir el mensaje del que la Virgen María les ha hecho depositarios, según dicen. “Nosotros fuimos elegidos por Dios, pero no por ser los mejores. Así nos lo dijo la Virgen. Así que nos limitamos a vivir esta vida como una vocación”, ha explicado Marija. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres)
15/07/2010 - Comando Gospa El sábado pasado se celebró el Festimed, una fiesta benéfica para financiar peregrinaciones al Festival de Jóvenes de Medjugorje a gente que tiene dificultades económicas para viajar allí. La fiesta fue un éxito. Casi doscientas personas disfrutaron de una cena magnífica en un escenario de ensueño. Hubo copas, música, testimonios y hasta se montó un tablao flamenco al que las más atrevidas se arrancaron a desgastar la madera al compás que marcaron los artistas con su palmas y la guitarra. De lo que quiero hablar hoy aquí es de la organización de la fiesta. El Comando Gospa del que os hablé en el post sobre el Festimed está formado por un grupo de personas sorprendentes, cada una de su padre y de su madre, a los que lo que les ha puesto en contacto es haber vivido alguna peregrinación a Medjugorje y su amor por la Virgen María. El Comando Gospa no es una institución, ni asociación, ni movimiento, ni fundación, sino un grupo de amigos que se han conocido hace dos semanas y la han líao parda para llevar gente a Medjugorje. Las primeras personas en formar parte del Comando Gospa, sin que ellas lo supieran y sin que ni si quiera el propio Comando existiera, fueron Laura y su marido, Ramón, que el año pasado ofrecieron su casa, tiempo y esfuerzo para celebrar el primer Festimed. En aquella ocasión experimental, la organización fue un desastre, la infraestructura una pasada y el resultado un éxito sorprendente en todos los ámbitos: participación, recaudación, influencia, contactos, difusión… Ellos, Laura y Ramón, son los Presidentes de Honor de este Comando Gospa del Festimed, título honorífico que de nada les responsabiliza, pobres… Luego, el Comando Gospa está encabezado por Rafa y Pascu. Rafa es el padre de las Medjujoven, peregrinaciones nacidas hace cuatro años que se hacen en autobús desde Madrid, en la que los peregrinos se zampan 2500 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta para participar en el Festival de Jóvenes de Medjugorje. Rafa organizó las dos primeras. Un autobús en 2007 y otro en 2008 que llevaron en total a unas 90 personas a conocer el fenómeno de Medjugorje. “La única manera de llevar a mi mujer y a mis seis hijos era en autobús, y como no había, lo organicé”, dice sonriente. Desde hace ya tres años, en el salón de su casa no hay televisor. El centro de su hogar lo ocupan una imagen de la Virgen María y una Biblia abierta. “Desde entonces, hablamos más, jugamos más, rezamos más y todo nos va mucho mejor a todos”. Pascu cogió el año pasado su relevo para organizar una Medjujoven espectacular. El éxito de las dos ediciones anteriores de la peregrinación fue tal que ya no bastaba un autobús, y Jesús Pascual, de profesión Peregrino, organizó una peregrinación para noventa personas, dos autobuses a reventar, que volvieron cruzando el mar adriático para visitar lugares como San Giovanni Rotondo, Asís, Ars o Lourdes, entre otros. Pascu es conocido en lugares de nuestra geografía como Trujillo o El Puerto de Santa María por sus peregrinaciones de altura: “Cuando me preguntan cómo fueron mis primeras peregrinaciones a Medjugorje y digo que en avión, la gente me mira como diciendo: “¡Pues vaya eme de peregrino! Así que yo ya solo voy en bus, lo que pasa que necesito dos porque no sé decir que no…”. Él no ha quitado el televisor, gracias a Dios, porque así Rafa ha tenido donde ver el Mundial. Detrás de Rafa y Pascu vienen las que llevan los pantalones, cinco mujeres, cinco, de espectacular trapío, bravura inmensa y amor incondicional por la Virgen María y por su Hijo. Amparo, empresaria andaluza que cede la casa para el sarao. Dinamita pura. Conversa de cada día. Coraje, fuerza y andaluza alegría al servicio de la Gospa: “Esta casa me la ha dado Dios, y para su madre, lo que sea”. Una imagen de la Virgen María preside el jardín, y te pongas donde te pongas, es lo primero que ves. María, directiva de un hotel de lujo. Emprendedora, creativa y divertida como ninguna. De ella fue la idea de celebrar Festimed en su casa y acabamos en la de su vecina. Sin complejos ni rubores. Conversa también y peregrina de Medjugorje: “Ay, qué bien lo vamos a pasar el sábado, bailoteo, rifa, oración y mercadillo. Yo me ocupo de los bocadillos!!!”. Pilar, es quien aporta cordura al grupo. Parroquiana del padre Cruz y peregrina de Medjugorje, sostiene que las cosas hay que hacerlas por grupos, con organización y sin descentrarse. Detallista hasta en lo más mínimo: “El viernes pongo las patatas a cocer… son para la ensaladilla”. Cristina GG. Ella es la Lideresa. Conversa… sin parar, pero sabe callar cuando conviene. Peregrina a Medjugorje en agosto y en diciembre, ni frío ni calor. Quería organizar siete fiestas por toda España. Menos mal que no la hicieron caso: “Escúchame, que yo llevo a un montón de gente a donde haga falta. Por la Gospa, lo que sea”. Se viene al viaje por segundo año consecutivo. Fátima. Ella tiene la culpa. Conversa también, carismática y peregrina de Medjugorje. Imparte los cursos Alfa, presentadora en Radio María, voluntaria este año como socorrista en el Camino de Santiago. Y no hace más porque es imposible seguirla. Un trasto de mujer a la que no le importa lo que digan: “¿Yo? Si no he hecho nada… es el Señor, que cuando se empeña en algo, pues sale solo, jejeje…”. Nada ocurre por casualidad… aunque lo parezca. La cosa es que a Fátima le dio por decirle a Rafa y a Pascu, mientras buscaban un lugar erráticamente para celebrar la fiesta, que se podría hacer en el hotel que dirige su amiga, María. María dijo que en el hotel iba a costar mucho, pero se le ocurrió ceder su casa. Rafa y Pascu no se lo creían, pero cuando fueron a verla, a la propia María le dio por preguntar a Amparo, su vecina: “Ya sé porque narices no consigo venderla”, fue su inmediata respuesta. Nada es gratis, aunque lo parezca. Aunque haya salido un post entretnido y ameno, por lo poco que sé del Comando Gospa y sus componentes, una pregunta asalta mi cabeza. ¿Por qué? Por qué una serie de personas desconocidas deciden dar su tiempo y trabajo en un fin de semana para gente que no conocen? ¿Por qué emplean su descanso en cansarse? Por muy bonita que haya sido la fiesta y por muy simpático que parezca todo, este Comando que se conoce desde hace dos semanas, se ha formado con el tiempo, con mucho tiempo. No nos engañemos, la vida no es bambi, y tras cada uno de ellos, hay una historia de desierto que les ha llevado a abandonarse en las manos de Dios y de su madre. Allí, en los brazos de ella, han conocido que sí, que sto, merece la pena por duro que sea. Es por eso que dedican parte de su tiempo, dinero y descanso a intentar que otros conozcan lo que han conocido ellos. Yo siempre digo que es en torno a la cruz donde crecen las más bellas flores, de hoja perenne y olor duradero. Este grupo de gente son ejemplo vivo de los que estoy esribiendo. La cosa es que un día y medio después de comenzar la búsqueda ya había sitio para fiesta en La Moraleja, equipo de sonido, grupo flamenco, y un equipo de gente desconocida que funciona a las mil maravillas: El Comando Gospa ¡Qué cosas más divertidas surgen de las peregrinaciones a Medjugorje! Termino con una cita de una peregrina descreída de hace tres años: “Aunque esto fuera mentira, es que es mejor venir a que te lo cuenten. ¡Vaya movida!”. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres)
06/07/2010 - Vivo
Sigo vivo. Mi ausencia de estos lares se ha debido a un viaje a Bolivia que inicié el pasado 5 de junio y puedo dar por terminado hoy, que he vuelto al trabajo, aunque lleve en nuestra bendita España desde el día 19. Marché al mundo precolombino con Ayuda a la Iglesia Necesitada. El motivo era recoger todo tipo de información para desarrollar una nueva campaña en otoño. Todo iba bien hasta que me quedaban tres días de viaje. YA habíamos visitado la selva, la ceja, varias ciudades y comunidades religiosas, y habíamos conocido buena parte del Altiplano. De hecho llevaba cinco días a más de cuatro mil metros cuando, después de hacer unas fotos a la recién construida catedral de El Alto, dejé de respirar. Mejor dicho, aunque respiraba, era como no hacerlo. El temido sorochi me pegó más fuerte que la cruda realidad social del altiplano, donde la cerrazón de la cultura aimara y el intempestivo escenario impide que la esperanza del Evangelio cale en esas gentes duras y ásperas como pocas veces he visto. Nada que ver con los quechuas y guaraníes, gente abierta al intercambio, aunque luego, después de escucharte y escucharlo, te hagan o no mucho caso. El altiplano es durísimo. Ya había conocido escenarios difíciles no solo para la superviviencia, sino para el desarrollo afectivo de las personas que los habitan: el desierto, el kurdistán sirio o la estepa kazaja son lugares inhóspitos en el que la inculturación del Evangelio ha supuesto para el espíritu de sus habitantes algo parecido a lo que supone el descubrimiento de un manantial para sus cuerpos. Pero el altiplano es más difícil que el desierto, pues es un desierto a cuatro mil metros de altitud. Más que la estepa, pues ni si quiera por los meses más favorables en lo climático crece una brizna de hierba. Más que los poblados kurdos, pues su pobreza no es solo material, sino también espiritual. El kurdo guarda esperanza. El aimara del altiplano, la esconde. Allí arriba he conocido rituales precolombinos que dan miedo. En el pueblo de Macha, cada año celebran la fiesta de la Cruz con el tinku o baile del encuentro, donde la sangre humana corre para regar la madre tierra, a bofetada limpia. Extraña manera de meter a Cristo en una pelea. Me he visto mezclado entre la turba de un linchamiento, algo bastante habitual en Bolivia y permitido por la Constitución en esa Ley Comunitaria que ampara sin delimitarla. He compartido habitación de hospital con el apuñalado que sobrevivió a una reyerta. El otro murió. Pasar dos días en un hospital de un país pobre es una experiencia que te pone muy en tu sitio. Casi la espicho, pero fue que no. Dios ha preferido que lo cuente, y gracias que le doy porque la idea de morir lejos de mi gente, me cabreó por momentos. No era morir lo que me ponía de mal humor, pues esa es la manera que tengo de ver la cara a la mujer más guapa que ha pisado la tierra, de ponerme en manos de Dios y de no volver a necesitar ese oxígeno que me faltaba como el frío a una nevera. Pero morir fuera de España, me sentaba fatal. La cosa es que he vuelto y me he traído mucho más que una experiencia profesional. Ha sido vital y espiritual. LA verdad es que cada uno de estos viajes es así, pero en este caso, ha sido más. Cerrar los ojos pensando que te mueres con la calma del que se sabe acogido por su Padre en el cielo, es una pasada. Los creyentes, los que tenemos el don de la fe, no sabemos los que tenemos. Yo lo he experimentado ese ese momento. Bueno, solo quería saludar y contar por qué he desaparecido durante más de un mes. Ya estoy recuperado, y la verdad, aunque la idea del cielo me mola bastante, me alegro de poder seguir compartiendo peregrinación en la tierra con todos los que os asomáis a este viaje escrito cada pocos días. Encima, con el Mundial que estamos haciendo, y casi me lo pierdo. De la Gospa, casi ni rastro. Tan solo una foto en un colegio de Cobija, territorio selvático, con unas palabras del padre Jozo. Un abrazo. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 12/05/2010 - Libertad Es cierto. Los buenos frutos que se desprenden para la gente y para la Iglesia de los viajes a Medjugorje, son asombrosos e incontables. Sinceramente opino, que pocas veces en nuestra bimilenaria historia ha sucedido algo a través de lo cual Dios bendiga tanto a sus hijos y a su Iglesia, aunque mi opinión no sea más que eso: una opinión.
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Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 07/05/2010 - La emboscada de Dios Eran las siete de la mañana. Había bebido como un salvaje, y como no había ligado nada esa noche, seguía bebiendo sin parar. En aquellas noches de juventud desbocada el límite lo ponía el alba. Si no hubiese amanecido nunca, aún seguiría en aquella discoteca. Pero no. Dios me tendió una emboscada al filo del amanecer. Fue Él quien vino a por mí en una experiencia que he tratado de contar muchas veces, pero que nunca me ha salido. Siete años más tarde conocí a otra persona que vivió exactamente la misma experiencia que yo en otra discoteca. Se trataba de una chica de mi edad, y es monja de clausura. La vida con Dios es plena, supera toda barrera inexpujnable y aunque no te libra del dolor, le da sentido. Absolutamente. Todo el sentido. Me atrevo a decir que te hace indestructible, inmortal, eterno.
06/05/2010 - ¡Nos Vamos!
Ya está en marcha. Aún quedan tres meses pero han comenzado los preparativos. La salida es el 29 de julio, desde Madrid, y estaremos de regreso, dm, el 12 de agosto. ¿Entre medias? 2.500 kilómetros de ida, tres campings, un par de playas, y el Festival de Jóvenes de Medjugorje, una de las realidades de la Iglesia más innovadoras y sorprendentes que he tenido la oportunidad de conocer. Incluso durante los años de la guerra de Bosnia, no dejaron de celebrarlo. Participaban pocos. Cien, doscientos, pero a pesar del fuego cruzado y las bombas que cercaron Medjugorje sin llegar a tocarlo, los jóvenes que participaron en los dos primeros encuentros sabían que también esos veranos tenían una cita con la oración y la paz en medio de la tiranía de Satanás desatada contra su tierra. Un boca a boca local comenzó a invitar a un descanso en medio de la agonía, convirtiéndose luego en un boca a boca mundial que ha llegado hasta Filipinas, Corea, Camerún , Canadá, Líbano… atrayendo a jóvenes de más de ochenta países a este Festival, a este encuentro, que se sigue celebrando en las mismas fechas y donde sobre todo, se sigue orando mucho y se sigue adorando mucho. Echa un ojo, y si encuentras una propuesta mejor, no vengas. Pero si no, no tengas miedo, apúntate. Y luego vas y lo cuentas.
Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres)
05/05/2010 - Un paseo hacia el Pbdoro El fin de semana pasado estuve en Bilbao. Qué maravilla compartir con gente de aquella tierra, muy lejana a veces, tanta cercanía.
La excusa fue el Congreso de Católicos y Vida Pública. ¡Cinco años ya en Bilbao! Una pasada. Yo fui de segundo plato. Me llamaron el jueves para ver si podía participar en una mesa redonda el sábado por la noche. Acepté encantado, y el viernes me llamaron para ver si podía particpar en otra más, en esta ocasión el sábado por la tarde. Así que sin estar anunciado en el programa de las Jornadas, fui el que más habló. Típico de la Gospa. Tuve la oportunidad de conocer en persona al obispo auxiliar, don Mario Iceta, y como no me había preparado nada ni para una mesa ni para otra, hablé de Ayuda a la Iglesia Necesitada, y de Medjugorje. Fue un poco un resumen de lo que viene siendo mi vida en los últimos cinco años. "No planees nada, abandonaté en mis manos y te daré el mejor plan y el mejor esecenario para que les cuentes cómo me has conocido". La frase me la he inventado yo, pero es el fruto de muchas y muy imprevistas experiencias que he tenido con la Virgen María, y que parece haber escrito ella en mi vida. Así que, como digo, sin estar en el programa oficial, sin haberlo planeado, sin papel ni nada preparado, tuve la oportunidad de hablar de Medjugorje, dos veces, en el Palacio de Euskalduna, y con el obispo como moderador de una de las mesas. Para mí, todo un regalazo. El jueves siguiente, charleta en Madrid, con un grupo de señoras que me han pedido repetir. El viernes, en una parroquia ante unos adolescentes de catequesis que me miraban como a un marciano. Y el sábado, otra más, con la asociación Ideas y Creencias, con una cena muy rica. Es curioso, porque cuando me invitan para estas cosas, yo al final hablo de rezar el rosario y cosas así. Y es alucinante el hambre de la gente en oir hablar de esto. Muy bien no lo entiendo, pero no me importa. Yo lo seguiré haciendo siempre que Ella quiera. Hoy le decía a Juan, un amigo de Ibiza, que estaba cansado, pero no era una queja, sino un dato. Estoy fatal, pero fatal de bien, porque es una gozada que te den un palacio de congresos entero para contarle a la gente las maravillas que Dios hace en tu vida, y llevo un porrón de años haciéndolo y no paro. Pero es genial. Si en vez de un palacio es una parroquia, tan genial o más. Me quedé tirado en Bilbao por el cierre del aeropuerto y disfruté de un viaje en tren la mar de divertido con uno de mis ´hermanos mayores´: Jesús Poveda. Allí recordamos que aunque nos vemos poco, siempre es en situaciones en las que hay que improvisar. Y en eso de la improvisación, Poveda es un superviviente, así que fue genial. A veces echo de menos los campitos de Medjugorje. Esos paseos entre huertas y viñedos desde la parroquia hasta el Monte de las Apariciones, rosario en mano y con el sol a cuestas. Gracias a Internet, puedo disfrutarlo. Este es un paseo desde la parroquia hasta el monte. ¿Te vienes? Espero que te guste. Pincha en: Paseo por el Podbrdo. DBT! Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 06/04/2010 - La comisión de investigación de Medjugorje Cómo son las cosas y los tiempos. Una de las inquietudes sobre Medjugorje que más preocupa a los que nunca han conocido Medjugorje es el tema de la comisión de investigación. Es alucinante la cantidad de comentarios, posts, noticias mal interpretadas y erróneas que circulan por la red y demás. Me llama la atención el interés que levanta Medjugorje en gente que nunca ha mostrado el más mínimo interés, o que cuando lo han mostrado ha sido para defenestrar a los peregrinos que van allí a rezar. Los que han sufrido esas miradas saben de qué hablo, pero ha habido un tiempo –muuuucho tiempo- en que decir en tu parroquia o en tu comunidad que ibas a Medjugorje era como mentar a Islero en la casa de Manolete, o a Luis Figo en casa de Joan Gaspart. Poco a poco las cosas van cambiando y los que mostraron algo más que desprecio sobre Medjugorje se van haciendo la cama y empiezan a mirar con un interés extraño los acontecimientos de Medjugorje, pero me permito decir que los acontecimientos en torno a Medjugorje. La comisión, el fraile desobediente… pero de meterse a interiorizar el mensaje, a preguntarse si ese mensaje puede ser auténtico y puede ser bueno para la Iglesia, por ahora nada de nada.
Se sabe, por ejemplo, que durante los éxtasis, los videntes de Medjugorje pierden todo tipo de sensibilidad a estímulos externos: calor, frío, luz sobre las pupilas, pinchazos… permanecen despiertos, no en estado de vigilia, ni de coma, ni de hipnosis, viviendo una realidad que los que estamos a su alrededor no somos capaces de percibir, somos insensibles a ella como ellos a la nuestra en ese momento. Los mensajes que estos chicos transmiten son una preciosa síntesis de vida cristiana, una catequesis asequible para todo hijo de vecino, sin necesidad de formar parte de comunidad o movimiento, sin tener que estudiar Teología, ni de nada extraordinario. Un manual para tener una ordinaria vida de oración, de presencia de Dios, nada más, y dándole mucho más protagonismo tanto a los laicos como al párroco y a la parroquia. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 25/03/2010 - Esperanza B A L O N C E S T O. Fue una expresión no meditada, expresada sin mesura desde el fondo del corazón de un hombre que desborda eso, baloncesto, por los cuatro costados, y que aunque a uno no le atrae demasiado el deporte de la canasta, reconozco que sentí un impulso por ver los partidos de la selección de basket al escuchar pronuciar así, con ese entusiasmo, con esa fe ciega en que el basket era lo mejor, cuando Pepu Hernández lo nombró. Su B A L O N C E S T O fue tal que me reenganchó al basket (al de la selección) y aún sigo pegado, y eso que, como digo, no es el deporte que más me gusta. A mí me va el fútbol porque se juega con el pie, pero a lo que voy es que cuando alguien te habla de algo desde el corazón, es capaz de transmitirte ilusión, alegría, incluso aunque no te guste. Vicka debe ser nuevamente intervenida en Zagreb en estos días donde se le extirparán quistes de su espalda. Pero para ella, ¡su camino de cruz se ha convertido en un camino de alegría!
Os copio un extracto de aquella entrevista al hilo de la nota que me ha llegado: Vicka es conocida como La Sonrisa de Medjugorje. Solo su sonrisa merece otro post, pero por ahora, lo dejamos ahí. 24/03/2010 - Medjugorje: ¡Pies quietos! Es de todos conocido ya que la semana pasada, la Oficina de Información de la Santa Sede anunció la creación de una comisión de investigación sobre el fenómeno de Medjugorje, que dicha comisión la preside ya el cardenal Camillo Ruini, y que mucho del trabajo que tiene que hacer la comisión, en realidad, ya está hecho, debido a la herencia que recibe esta comisión, de las otras tres que en su día se crearon, desde la antigua Yugoslavia, y que por razones obvias como la guerra que destrozó aquel país, nunca llegaron a término. Allá por la mitad de los años ochenta, un pasionista italiano llamado Gianni Sgreva fundó una comunidad con ocho personas que, tras una peregrinación a Medjugorje, vieron en el mensaje la forma de vida a la que ellos mismos se sentían llamados y que, por unas causas u otras, en ninguna experiencia vocacional vieron conformada. Cuando no faltaba la oración del rosario, era la adoración, y si éstas dos estaban presentes, nada del ayuno… de manera que tras los tiempos convenientes comenzaron a vivir en comunidad los mensajes de la Virgen María, fundando la Comunidad Mariana del Oasis de la Paz. A día de hoy tienen casi diez casas en tres continentes, unas cien vocaciones, y la aprobación como Asociación Privada de Fieles por el obispo de Sabina-Poggio Mirteto, encontrándose ahora en el tiempo de prueba para pasar a ser Asociación Pública. Pero algo se está moviendo en Roma con respecto a Medjugorje. Yo auguro sorpresas y noticias en poco tiempo, por cierto y aunque parezca mentira, agradables para toda la Iglesia, aunque para algunos suponga sacrificios. Pero por ahora, la consigna ha sido que pies quietos, que no se mueva nadie. Yo imagino un Medjugorje rejuvenecido, con la cara de nuestra Madre y punto, puede que sin franciscanos y casi seguro que con otro obispo al mando de un clero diocesano no contaminado por tantos intereses generados en torno a este milagro. Roma es sabia, y Medjugorje es algo bueno para la Iglesia, y por tanto hay que cuidarlo. Pero todo esto no son más que divagaciones de un bloggero, un periodista que se desahoga en un espacio donde escribir con las zapatillas de estar en casa y sin la corbata. Ahora bien, de lo que tengo absoluta certeza, y si queréis apostamos una cerveza, es de que los que sí que van a salir en la foto, mira tú por donde, van ser los religiosos del Oasis de la Paz.* Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 22/03/2010 - El Mensaje de Medjugorje II: La Paz, a través de la oración La segunda parte del mensaje que los videntes transmiten desde Medjugorje es la paz, que en realidad es un fruto de la conversión. Sin embargo, cuántos somos los seres humanos que buscamos la paz sin saber que tenemos necesidad de ‘conversión-vuelta a Dios’ para obtenerla, y la buscamos en los lugares no solo más equivocados, sino también en los más alejados precisamente de Dios.
“Son muchos los que han preguntado mi nombre: Yo soy la Reina de la Paz”. (6 de agosto de 1981). Así pues, tenemos conversión, paz y oración. Otro mensaje importante sería la fe, ya que sin ésta, sería casi imposible afrontar los anteriores. Por eso, según explican los protagonistas de esta historia, se da el hecho de la presencia estable y continua de María: para enseñarnos a orar. Esto mismo lo explicaría un mensaje: Se trata de cinco elementos que resumen la práctica totalidad de sus mensajes, y que quien fuera párroco de Medjugorje en 1981, fray Jozo Zovko, definió en una de sus meditaciones como las Cinco Piedras de Medjugorje: Oración, Eucaristía, Biblia, Ayuno y Confesión. Estas, en los siguientes posts. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 18/03/2010 - La sorpresa de Medjugorje Hace dos días escuché la enésima razón para viajar a Medjugorje. Un peregrino, recién llegado de allí, se la dio a un sacerdote que le tiró a la cara su interés por Medjugorje cuando nunca había hecho caso a otras manifestaciones de fe, mucho más cercanas.
Es curioso. Entusiasmados por la oración, por el Rosario, por el Vía Crucis, por la adoración, por la Eucaristía. Solo hay dos opciones. Que las apariciones sean verdad o que sean mentira. Y lo más gracioso de todo es que sea una u otra, lo único que podemos obtener con total seguridad es el testimonio de los que vuelven de allí. Esa, debate de apariciones a parte, es la auténtica sorpresa de Medjugorje. Que alguien convierta su vida hacia Dios. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 02/03/2010 - El Mensaje I: La Reina de la Paz
Me han quitado la escayola, y de verdad…. ¡Qué bien se está! La rehabilitación es molesta, pero poco a poco, iré recuperando movilidad, aunque por ahora, siento una bonita paz…
Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 23/02/2010 - La Virgen no viene a lucir palmito Aviso de antemano que esto de “estar manco” me tiene tocado el ánimo, y lamentando mucho haber podido dar otra impresión, respondiendo a un comentario de un lector, me brindo la oportunidad de aclarar que yo no pienso que la Iglesia haya machacado nunca a nadie. Y mucho menos, machacar por machacar. Pero vamos a ver, de qué estamos hablando. La Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo, por tanto, la Iglesia no puede machacar a nadie. En todo caso, habremos sido alguno de sus miembros, torpes personajes individuales cada uno con sus cadaunadas, necesitados de confesarnos con cierta frecuencia. Que hasta donde yo sé, infalible, lo que es infalible, solo es uno, y en especialísimas circunstancias. Y en esto de lo que hablo, no seamos ingenuos. Si nos hemos machacados tantas veces incluso entre nosotros, ¿cómo no lo vamos a haber hecho de puertas afuera? Si lo hacemos con gente cercana y de nuestra condición, ¿por qué no lo vamos a hacer con una niña enfermiza y analfabeta como Bernadette, que decía ver nada menos que a la Virgen María? ¿Porqué no suspender a un frailecillo de nombre Pío y de carácter encontradizo, que decía tener en sus manos los agujeros de los clavos de Cristo, nada menos? Una vez dicho, es bueno saber que eso es tan cierto como que cuando se aparece la Virgen María, pues no viene a molestar, no viene a hablar de ella ni a dar ruedas de prensa. Si quisiera lucir palmito pues montaría un numerito en Las Vegas o haría milagritos sobre la Torre Eiffel en Noche Vieja. Desde luego, si quisiera dar la nota no escogería una aldea perdida en Herzegovina como es Medjugorje. Yo siempre tengo en cuenta que Dios, para nacer, no escogió el Ruber Internacional. Qué va. Nació en una cuadra del último pueblo de la más alejada provincia romana. Pero así funciona Dios. Él sabrá. Y de la misma manera que hay santos en el cielo no declarados santos por la Iglesia, o que han ocurrido milagros no reconocidos por la Iglesia, no es descabellado pensar que ha habido apariciones auténticas y no declaradas por la Iglesia. Porque la autenticidad de una aparición no depende de su estudio y declaración de autenticidad, sino de su propia autenticidad, igual que la santidad de un alma no depende de su canonización, sino de su santidad. Que la Virgen se haya aparecido a alguien no depende de que lo diga nadie, sino de que se haya aparecido. Por eso es una buena noticia que ninguna aparición sea dogma de fe, que para eso la Iglesia es sabia, prudente y abierta. Para que los que a través de los furos y del contenido del mensaje, hablen de ella, no se corten y no esperen a que nadie diga nada tanto tiempo después, porque si viene, si es cierto que viene ahora, es por algo, no para que esperemos quietos y callados. Cuantas veces se habrá aparecido la Virgen María a tanta gente sin que nadie se haya enterado más que el santo o el místico agraciado con su presencia. Y si alguien tiene algún problema con que la Virgen María se aparezca, que lo discuta con ella, que es quien se aparece, y deje en paz a quien se haya beneficiado espiritualmente de su presencia, que demasiado tiene el pobre atontao con haberse convertido en un lugar de supuestas apariciones, y tener que venir aquí y contarlo, con lo poco que vende eso, tanto dentro como fuera de la Iglesia. En ocasiones veo recelo de conversiones o vocaciones por donde han sido (Medjugorje, un movimiento, una parroquia concreta…), en vez de alegría de por lo que ha sido. Por eso me admiran más aún los peregrinos de Medjugorje. La verdad es que no sé si la Virgen se aparece allí, pero por vuestra fe, piedad viva y vivida, incombustible apostolado, perseverancia e insistencia, si no lo ha hecho ya, os merecéis que se aparezca. Por aclamación popular, como los santos de antaño. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 30/01/2010 - De Milka, Ivan, y las desconocidas videntes de Fátima. Una pequeña lesión en el brazo aumenta mi torpeza frente al teclado, lo cual no quita para que me sigan llegando noticias desde Medjugorje, traídas casi siempre en la maleta de un peregrino audaz o en la memoria de un sacerdote desubicado por lo que ha conocido. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 23/01/2010 - Comienza el Fenómeno 240681: Muchas veces me he preguntado qué cosas ocurrieron en la tarde del 24 de junio de 1981, aquella en la que un grupo de adolescentes yugoslavos llegaron a sus casas asustados y despavoridos, alguno sin zapatos, pálidos y sin aliento según contaron y sostienen hoy en día, por la experiencia que habían tenido en la ladera de ese cerrillo que corona su barriada en una aldea de la antigua Yugoslavia. La tarde del 24 de junio de 1981, tarde de miércoles, probablemente yo ya estuviese disfrutando de aquellos largos y sensacionales veranos de infancia y juventud que me pegué en la sierra de Ávila, en Piedrahita. Mi madre trabajaba en casa y en cuanto acabábamos el cole, nos metía a todos en el SEAT 124 ranchera, entre los huecos de las maletas, y nos plantábamos en el pueblo hasta mediados de septiembre. Yo, con apenas cuatro años recién cumplidos, no sabía ni qué era Yugoslavia, cómo para saber que en una de sus recónditas aldeas, esa misma tarde, cambió mi vida para siempre. La hemeroteca del ABC nos cuenta que el 24 de junio España le metió un 1 a 3 a México, apriétense los machos, con un gol de Hugo Sánchez para ellos y dos de Juanito para nosotros. En la portería, Arconada. Gordillo ya lucía la zancada menos glamourosa del fútbol internacional con tanta efectividad como poco garbo. Es probable que yo viese aquel partido con mi hermano JP, en esos ritos iniciáticos en el mundo del fútbol que vivieron su máxima expresión con el 12-1 a Malta… sin embargo, mientras Hugo empezaba a ser conocido en España, mi hermano jaleaba los goles de Juanito y yo disfrutaba de la diversión que supone un pueblo con gallinas y vacas, mi vida cambiaba para siempre de la mano de otros niños que ni conocía ni me importaban, con los que jamás me hubiese entendido y con los que hoy, sin embargo, comparto tanto como es la fe en Cristo, casi nada. ¿Cómo empezó la historia que tantas vidas ha cambiado, en forma de conversiones y vocaciones, en las tres últimas décadas? En el siguiente post intentaré contarlo de nuevo, sin que falte nada, pero por ahora, ahí queda eso: Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres)
17/12/2009 - Las personas Voy camino ya de cuatro años de conocer Medjugorje, y os prometo que de tantas cosas que han pasado, me parecen lo menos siete. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres) 22/07/2009 - Cuanto darían aquellos peregrinos por vivir en estos días
Bernadette Soubirous (1858). No quiero vivir ni un instante de mi vida sin amar (Bernadette Soubirous).
05/06/2009 - El Milagro de Oziornoye I: La Virgen de los Peces Llevo varios días queriendo escribir una breve crónica sobre mi visita a este pueblecito de nombre impronunciable que tanto me recuerda al impronunciable nombre de Medjugorje. Me voy a extender en un par de capítulos o tres, tal vez más, porque la presencia de María en él me ha recordado la fortísima presencia de María en Medjugorje.
Jesús García. Periodista. 05/05/2009 - Hasta el tato Acabo de regresar de Medjugorje acompañando a un grupo de cien peregrinos que partió desde Madrid. La maravilla de este grupo ha sido la novedad, ya que apenas hubo repetidores. Jesús García. Periodista. 27/04/2009 - La primera en la frente La primera pedrada de Medjugorje me la llevé en toda la frente. Yo tenía 28 años y viajé allí para “descubrir el pastel”, como dice jocosamente mi compañero de aquel viaje, Gonzalo Moreno, sobre el presunto fenómeno de apariciones marianas que se vendrían dando en Bosnia y Herzegovina desde 1981. Jesús García, Periodista. 00/00/0000 - Gracias a María Visión Mañana salimos hacia Medjugorje de nuevo. Dos autobuses, más de cien personas, quince días de los que la mitad dormiremos en campings y tiendas de campaña. El Festival de Medjugorje, los jóvenes, oración a machete. La verdad es que apetece. Cuando te conviertes siendo un poco mayor, la rutina diaria te sirve para mantenerte. Oración, confesión, misa… siempre están ahí y te mantienen el tono, incluso si pasas una temporada de bajón y no lo frecuentas. Pero sabes que están ahí. Yo me encontré con Cristo después de haber vivido con el Demonio, y de vez en cuando el cuerpo me pide ‘guerra’. Y allá vamos. De todos modos, estoy en capilla y me voy un poco triste, con un desánimo. Estamos un poquito peor, pudiendo estar un poquito mejor. La verdad es que yo siempre fui católico. Fui a un cole del Opus Dei, hice la Comunión y me confirmé. Me aprendí todos los Mandamientos, los Sacramentos y las obras de Misericordia, pero la verdad, todo eso me sirvió de nada. Mandé todo al carajo y tuve después, más que un encuentro, un encontronazo con Cristo, moribundo y jadeante, en la cruz, para luego tenerlo con el Padre en la luz. Desde hace cinco años que me intereso por mi alma, creo ver que en la Iglesia hay dos tipos de personas. Conviven miles de carismas y millones de almas, cada una de nosotras muy particular. La Iglesia no está formada por personas buenas y malas, o mejores o peores. Solo Dios sabe lo que hay en el corazón de cada hombre. Lo que sí veo es que en la Iglesia hay gente que ha conocido a Cristo en persona, y gente que le conoce porque le han hablado de Él. Y no es lo mismo conocer a alguien a haber oído hablar de Él. El encuentro personal con Cristo es una experiencia real que te cambia absolutamente la vida. En un plis plas, todo se da la vuelta, todo se pone del revés, o del derecho. No es una carrera, ni una relación de pareja, ni un título o un trabajo lo que te transforma. Solo un encuentro con Cristo, personal e íntimo. Conocer a esa persona obra en ti lo que ni tu madre logró durante años: que cambies, que te transformes. Algo así pasa en las televisiones y medio de comunicación, que es a lo que me dedico yo. Si Le has conocido ya, solo quieres hablar de Él, meterle en las casas, contar cómo es. Todo lo estimas basura en comparación con todo aquello que es Él, sin velos ni máscaras. Sin miedo. Si por ejemplo, hay en una tv un programa a las tres de la tarde en el que se difunde cada día la devoción a la Divina Misericordia, el Amor más entrañable de Dios, y tú vas y te lo cargas porque no lo ves rentable económicamente, tienes un problema, porque si de verdad has experimentado una sola vez de tu vida Su Divina Misericordia, no te atreverías a eliminarlo. No querrías. Y lamentablemente, creo que no querrás haberlo hecho. Buscarías como fuera la manera de hacerlo rentable, pero no lo fulminarías. Cuando has vivido de verdad una charla de tú a Tú con Dios, cuando le has visto de frente y te has dado cuenta de que solo Él y nada más que Él. Cuando ya eres consciente de que ni líneas de negocio ni estrategias. Cuando ya sabes y has experimentado que la línea de negocio y la estrategia son Él y ya. Cuando ya estás dispuesto a hacer el ridículo como lo hizo Cristo, todo lo demás te da igual. Eres libre, eterno e indestructible. Y no importa nada que quien te lo cuente venga de México o de Tailandia. Cristo es para judíos y gentiles. Eso son excusas. Cuando volvamos de nuestra peregrinación dentro de dos semanas, tendremos muchas ganas de seguir rezando. Siempre pasa. La tele antes nos podía ayudar. Ahora, la alternativa será cualquier otra basura de cualquier canal. Porque Verano Azul y España en la vereda, no se lo traga ni su madre. Gracias Maria Visión, por ser auténtica. Jesús García. Autor del libro “Medjugorje”. (Ed. LibrosLibres)
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