Mensaje del 25 de Marzo de 2004

“¡Queridos hijos! También hoy los invito a abrirse a la oración. Especialmente ahora en este tiempo de gracia, abran sus corazones, hijitos, y expresen su amor al Crucificado. Solamente así podrán descubrir la paz, y la oración fluirá de su corazón al mundo. Sean ejemplo, hijitos, y un incentivo al bien. Yo estoy cerca de ustedes y los amo a todos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

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