“Queridos hijos, con amor materno yo os pido: entregadme vuestras manos, permitid que yo os guie. Yo, como Madre, deseo salvaros de la inquietud, de la desesperación y del exilio eterno. Mi Hijo, con su muerte en la cruz, ha demostrado cuanto os ama, se ha sacrificado a sí mismo por vosotros y por vuestros pecados. No rechacéis su sacrificio y no renovéis sus sufrimientos con vuestros pecados. No os cerréis a vosotros mismos la puerta del Paraíso. Hijos míos, no perdáis tiempo. Nada es más importante que la unidad en mi Hijo. Yo os ayudaré, porque el Padre Celestial me envía, para que juntos podamos mostrar el camino de la gracia y de la salvación a cuantos no Lo conocen. No seáis duros de corazón. Confiad en mí y adorad a mi Hijo. Hijos míos, no podéis estar sin pastores, que cada día estén en vuestras oraciones. ¡Os doy las gracias!
- ¿Quiénes somos?
- Introducción
- ¿Qué dice la Iglesia?
- ¿Qué nos dice la Virgen?
- Padre Jozo
- Sor Emmanuel
- Report Parroquia
- La Honda
- Reportajes y Publicaciones
- Testimonios y Entrevistas
- Videos
- Peregrinaciones
- Grupos de oración
- Oración de Consagración
- Buzón de peticiones
- Mapa
- Enlaces
- Libros recomendados
- Donaciones
- Galeria Fotográfica








