10/2/2017 – Lo tenía todo pero no era feliz

mara_01Mara Santangelo, campeona del mundo de tenis en 2006, explica su viaje a Medjugorje, que le ha devuelto la serenidad.

Ha conseguido grandes logros en el tenis mundial, tanto en categoría individual como en dobles. En 2006 se convirtió en campeona del mundo ganando la Tealcup con la selección nacional femenina. Parecía que la vida y la carrera profesional de Mara eran perfectas: competiciones deportivas, popularidad, dinero… en cambio la tenista no era feliz. Una malformación en los pies de nacimiento la ha tenido durante 12 años de profesión con fuertes dolores y sufrimientos que ha soportado para mantener una promesa hecha, años atrás, a la persona más importante de su vida: su madre, que murió siendo ella adolescente. Mara habla de ello en el libro Te lo prometo, un testimonio sincero, conmovedor y duro al mismo tiempo. Desde que dejó el tenis, a principios de 2011, ha empezado una nueva vida más espiritual y equilibrada. La hemos entrevistado para conocer qué es lo que la ha ayudado a encontrar la serenidad.

Has llegado a la cumbre del tenis por mantener una promesa. ¿Cuál ha sido esa promesa?

Tenía 10 años y estaba acurrucada en los brazos de mi madre viendo un partido de tenis de Martina Navratilova y le prometí que un día sería como ella y competiría en Wimbledon. Mi madre murió 6 años más tarde y esta promesa me ha llevado a luchar e ir contra todo y contra todos para conseguirlo.

¿Contra todo y contra todos?

Porqué nací con una malformación en los pies y he sufrido mucho físicamente para dedicarme al tenis a nivel profesional. No ha habido un solo partido jugado sin dolor en los pies pero tampoco ha sido menor el dolor en el alma por haber perdido a mi madre. Era una mujer extraordinaria que me educó en unos valores que siempre he llevado conmigo.

Y has mantenido tu promesa y llegaste a la final de Wimbledon…

Sí, en 2005. Un sentimiento contradictorio porque por un lado estaba alegre por haber cumplido mi promesa pero por otro estaba triste por no haber podido terminar el partido contra Williams por un  dolor físico terrible.

¿A quién has tenido a tu lado durante estos 12 años?

A mi entrenador. Ha sido muy importante para mí. De hecho hablo mucho de él en el libro porque ha sido la persona que mejor ha entendido mi sufrimiento y mi soledad, mientras daba vueltas por el mundo jugando torneos. Mi familia no ha podido estar conmigo físicamente, aunque siempre me ha apoyado moralmente. En el tenis no puedes expresar sentimientos, contar tu vida, tus sufrimientos a una colega porque quizás al día siguiente te la encuentras en el campo como adversaria y ella puede utilizar todo lo que le has explicado en tu contra.

¿No pensaste en dejarlo todo alguna vez?

Muchas veces, pero era como si del cielo llegaran señales claras de que no debía hacerlo. Justo en el momento más bonito de mi carrera, cuando había conseguido la posición 27 en la clasificación mundial de tenis en individuales, tuve otro problema en el pie causado por la postura y me tuvieron que operar y tras un periodo de reflexión viajé por primera vez a Medjugorje y mi vida cambió por completo. Enseguida dejé el tenis profesional.

¿Qué ha cambiado  este viaje?

Al ir a Medjugorje he tenido la certeza de que mi camino debía ser otro. He dejado el tenis para emprender un camino espiritual. Piensa que no sabía ni qué era Medjugorje, porque en mi vida no había rastro de fe. Esta vida espiritual aún hoy en día me da una felicidad que no tenía antes. Cuando jugaba, aun teniendo fama y dinero, no era feliz, no sentía paz dentro de mí. He dejado la riqueza, los torneos, muchas cosas que muchos creen que lo son todo en la vida, pero me siento mucho más feliz.

Hoy, no solo la fe ocupa mi vida: desde hace poco he entrado a formar parte de la Federación Italiana de Tenis como consejera. Siempre ha sido mi sueño continuar trabajando con el tenis italiano, ayudando con mi experiencia. Estoy contenta.

Desvélanos un secreto. ¿Cómo lo haces para mantenerte en forma?

Juego a tenis de vez en cuando. Pero mis obligaciones no me lo permiten con asiduidad. Intento ir al gimnasio a menudo y practicar otros deportes.

 

Fuente: http://medjugorjetuttiigiorni.blogspot.com.es/2014/07/avevo-tutto-ma-non-ero-felice.html?m=1

Traducción del italiano a cargo del equipo de www.virgendemedjugorje.org