Mensaje del 25 de Diciembre de 2008

“¡Queridos hijos! Vosotros corréis, trabajáis y acumuláis, pero sin bendición. ¡Vosotros no oráis! Hoy os invito a deteneros ante el Pesebre y meditéis sobre Jesús, a quien también hoy os doy, para que Él os bendiga y os ayude a comprender que sin Él no tenéis futuro. Por eso, hijitos, poned vuestras vidas en las manos de Jesús para que Él os guíe y proteja de todo mal. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

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