Mensaje del 25 de Enero de 2008

“¡Queridos hijos! Con el tiempo cuaresmal, se acercan a un tiempo de gracia. Vuestro corazón es como una tierra labrada y está preparada para recibir el fruto que germinará en bien. Vosotros, hijos míos, sois libres de elegir el bien o el mal. Por eso os invito: orad y ayunad. Sembrad alegría, y en vuestros corazones el fruto de la alegría crecerá por vuestro bien, y otros lo verán y lo recibirán a través de vuestra vida. Renunciad al pecado y elegid la vida eterna. Estoy con vosotros e intercedo por vosotros ante mi Hijo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Comentario