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Mensajes de la Virgen

Mensaje del 2 de julio de 2014

“Queridos hijos, yo, Madre de los aquí reunidos, y Madre del mundo entero, os bendigo con la bendición maternal y os invito a emprender el camino de la humildad. Ese camino conduce al conocimiento del amor de mi Hijo. Mi Hijo es omnipotente. Él está en todo. Si vosotros, hijos míos, no conocéis eso, entonces la oscuridad reina en vuestra alma –la ceguera. Solamente la humildad os puede sanar. Hijos míos, yo siempre he vivido humilde y valientemente, y en la esperanza. Yo sabía, y había comprendido que Dios está en nosotros y nosotros en Dios. Eso mismo pido de vosotros. Deseo que todos vosotros estéis conmigo en la eternidad, porque vosotros sois parte de mí. En vuestro camino, yo os ayudaré. Mi amor os envolverá como un manto, y hará de vosotros apóstoles de mi luz –la luz de Dios. Con el amor que proviene de la humildad, llevaréis la luz donde reina la oscuridad –la ceguera. Llevaréis a mi Hijo, que es la luz del mundo. Yo estoy siempre con vuestros pastores, y oro para que siempre sean ejemplo de humildad para vosotros. ¡Os doy las gracias!”

Mensaje del 25 de junio de 2014, 33º Aniversario

“Queridos hijos, el Altísimo me da la gracia de poder estar aún con vosotros y de guiaros en la oración hacia el camino de la paz. Vuestro corazón y vuestra alma tienen sed de paz y de amor, de Dios y de Su alegría. Por eso, hijos míos, orad, orad, orad y en la oración descubriréis la sabiduría del vivir. Yo os bendigo a todos e intercedo por cada uno de vosotros ante mi Hijo Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Comentario

Mensaje del 2 de junio de 2014

“Queridos hijos, os llamo a todos y os acepto como hijos mios. Oro para que vosotros me aceptéis y me améis como Madre. Os he unido a todos vosotros en mi Corazón, he descendido entre vosotros y os bendigo. Sé que vosotros deseáis de mí consuelo y esperanza, porque os amo e intercedo por vosotros. Yo os pido a vosotros que os unáis conmigo en mi Hijo y seáis mis apóstoles. Para que podáis hacerlo, os invito de nuevo a amar. No hay amor sin oración -no hay oración sin perdón, porque el amor es oración-, el perdón es amor. Hijos míos, Dios os ha creado para amar, amad para poder perdonar. Cada oración que proviene del amor os une a mi Hijo y al Espíritu Santo, y el Espíritu Santo os ilumina y os hace apóstoles míos, apóstoles que todo lo que harán, lo harán en nombre del Señor. Ellos orarán con obras y no sólo con palabras, porque aman a mi Hijo y comprenden el camino de la verdad que conduce a la vida eterna. Orad por vuestros pastores, para que puedan siempre guiaros con un corazón puro por el camino de la verdad y del amor, por el camino de mi Hijo. ¡Os doy las gracias!”

Comentario

Mensaje del 25 de mayo de 2014

“¡Queridos hijos!, orad y sed conscientes de que vosotros sin Dios sois polvo. Por lo tanto, dirigid vuestros pensamientos y vuestro corazón a Dios y a la oración. Confiad en Su amor. En el Espíritu de Dios, hijos míos, estáis todos vosotros invitados a ser testigos. Vosotros sois preciosos y yo os invito, hijos míos, a la santidad, a la vida eterna. Por lo tanto, sed consientes de que esta vida es pasajera. Yo os amo y os invito a una vida nueva de conversión. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Mensaje del 2 de mayo de 2014

“Queridos hijos, Yo, vuestra Madre, estoy con vosotros para vuestro bien, para vuestras necesidades y para vuestro conocimiento personal. El Padre celestial os ha dado la libertad de decidir por vosotros mismos, y de conocer por vosotros mismos. Yo deseo ayudaros. Deseo ser vuestra Madre, Maestra de la Verdad, para que con la simplicidad de un corazón abierto, conozcáis la inconmensurable pureza y la luz que proviene de ella y que disipa las tinieblas, la luz que trae esperanza. Yo, hijos míos, comprendo vuestros dolores y sufrimientos. ¿Quién mejor que una Madre los podría comprender? ¿Y vosotros, hijos míos? Es pequeño el número de aquellos que me comprenden y que me siguen. Grande es el número de los extraviados, de aquellos que no han conocido aún la verdad en mi Hijo. Por lo tanto, apóstoles míos, orad y actuad. Llevad la luz y no perdáis la esperanza. Yo estoy con vosotros. De manera particular estoy con vuestros pastores: los amo y los protejo con un Corazón materno, porque ellos os conducen al Paraíso que Mi Hijo os ha prometido. ¡Os doy las gracias!”

Mensaje del 25 de abril de 2014

“Queridos hijos, abrid vuestros corazones a la gracia que Dios os da a través de mí como una flor que se abre a los cálidos rayos del sol. Sed oración y amor para todos aquellos que están lejos de Dios y de Su amor. Yo estoy con vosotros e intercedo por todos vosotros ante mi Hijo Jesús y os amo con un amor inconmensurable. Gracias por haber respondido a mi llamada”.

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Mensaje del 2 de abril de 2014

“Queridos hijos, con amor materno deseo ayudaros para que vuestra vida de oración y penitencia sea un verdadero intento de acercamiento a mi Hijo y a Su luz divina, para que sepáis cómo separaros del pecado. Cada oración, cada Misa y cada ayuno son un intento de acercamiento a mi Hijo, una remembranza de Su gloria y un refugio del pecado; son el camino hacia una nueva unión del buen Padre con sus hijos. Por lo tanto, queridos hijos míos, con los corazones colmados de amor, invocad el nombre del Padre Celestial para que os ilumine con el Espíritu Santo. Por medio del Espíritu Santo, os convertiréis en fuente del amor de Dios. De esa fuente beberán todos aquellos que no conocen a mi Hijo, todos los sedientos del amor y de la paz de mi Hijo. ¡Os doy las gracias! Orad por vuestros pastores. Yo oro por ellos y deseo que ellos sientan siempre la bendición de mis manos maternas y el apoyo de mi Corazón materno.”

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Mensaje del 25 de marzo de 2014

“¡Queridos hijos! Os invito de nuevo: comenzad la lucha contra el pecado como en los primeros días, id a la confesión y decidíos por la santidad. El amor de Dios fluirá al mundo a través de vosotros, la paz reinará en vuestros corazones y la bendición de Dios los llenará. Yo estoy con vosotros y ante mi Hijo Jesús intercedo por todos vosotros. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

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Mensaje anual del 18 de Marzo de 2014 a Mirjana

“Queridos hijos, como Madre deseo ayudaros, deseo ayudaros con mi amor materno para que abráis vuestro corazón y en él, pongáis a mi Hijo en el primer lugar. Deseo que, a través de vuestro amor a mi Hijo y por medio de vuestra oración, resplandezca en vosotros la luz de Dios y os llene la misericordia de Dios. Deseo, de esta manera, ahuyentar las tinieblas y la sombra de muerte que desea envolveros y seduciros; deseo que sintáis la alegría de la bendición de la promesa de Dios. Vosotros, hijos de los hombres, vosotros sois hijos de Dios, vosotros sois mis hijos. Por eso, hijos míos, id por los caminos donde mi amor os conduce: os enseña la humildad, la sabiduría y os hace encontrar el camino hacia el Padre Celestial. Orad conmigo por aquellos que no me aceptan y no me siguen. Debido a la dureza de su corazón, no pueden sentir la alegría de la humildad, de la devoción, de la paz y del amor, la alegría de mi Hijo. Orad para que vuestros pastores, con sus manos benditas, os den siempre la alegría de la bendición de Dios. ¡Os doy las gracias!”

Mensaje del 2 de marzo de 2014

“Queridos hijos, vengo a vosotros como Madre y deseo que en mí, como Madre, encontréis refugio, consuelo y descanso. Por lo tanto, hijos míos, apóstoles de mi amor, orad. Orad con humilde devoción, con obediencia y con plena confianza en el Padre Celestial. Tened confianza como yo la tuve, cuando me dijeron que iba a traer la Bendición prometida. Que de vuestro corazón a vuestros labios llegue siempre un: “¡Hágase Tu voluntad!” Por lo tanto, tened confianza y orad, para que pueda interceder por vosotros ante el Señor, a fin de que Él os dé la bendición celestial y os llene del Espíritu Santo. Entonces podréis ayudar a todos aquellos que no conocen al Señor; vosotros, apóstoles de mi amor, los ayudaréis a que con plena confianza puedan llamarlo “Padre”. Orad por vuestros pastores y confiad en sus manos benditas. ¡Os doy las gracias!”

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Mensaje del 25 de febrero de 2014

“Queridos hijos: veis, oís y sentís que en los corazones de mucha gente no está Dios, no lo quieren, porque están lejos de la oración y no tienen paz. Vosotros, hijos míos, orad, vivid los mandamientos de Dios. Vosotros sed oración, vosotros que, desde el principio mismo habéis dicho “sí” a mi llamada. Testimoniad a Dios y mi presencia, y no olvidéis, hijos míos, Yo estoy con vosotros y os amo. Día a día os presento a todos a mi Hijo Jesús. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Comentario

Mensaje del 2 de febrero de 2014

¡Queridos hijos! Con amor maternal, quiero enseñaros la honestidad, porque quiero que, en vuestra labor como mis apóstoles, seáis correctos, decididos, y sobre todo honestos. Deseo que con la gracia de Dios estéis abiertos a la bendición. Deseo que con el ayuno y la oración obtengáis, del Padre Celestial, el conocimiento de lo natural, de lo sagrado-Divino. Llenos del conocimiento y bajo la protección de Mi Hijo y la Mía, seréis mis apóstoles que sabréis difundir la Palabra de Dios a todos aquellos que no la conocen y sabréis superar los obstáculos que se os interpongan en el camino. Hijos míos, con la bendición, la gracia de Dios descenderá sobre vosotros, y vosotros podréis conservarla con el ayuno, la oración, la purificación y con la reconciliación. Vosotros tendréis la eficacia que os pido. Orad por vuestros pastores para que el rayo de la gracia de Dios ilumine sus caminos. ¡Os doy las gracias!

Comentario

Mensaje del 25 de enero de 2014

“Queridos hijos: orad, orad, orad para que el reflejo de vuestra oración influya en las personas que encontréis. Poned en vuestras familias la Sagrada Escritura en un lugar visible y leedla, para que esas palabras de paz fluyan en vuestros corazones. Oro con vosotros y por vosotros, hijos míos, para que día tras día estéis aún más abiertos a la voluntad de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Mensaje del 2 de enero de 2014

“Queridos hijos, para poder ser mis apóstoles y ayudar a todos aquellos que están en la oscuridad, a que conozcan la luz del amor de Mi Hijo, debéis tener el corazón puro y humilde. No podéis ayudar a que Mi Hijo nazca y reine en los corazones de aquellos que no lo conocen, si Él no reina —si no es Rey— en vuestro corazón. Yo estoy con vosotros. Camino con vosotros como madre. Llamo a vuestros corazones, que no se pueden abrir porque no sois humildes. Yo oro, pero también orad vosotros, amados hijos míos, para que podáis abrir a Mi Hijo un corazón puro y humilde, y recibir los dones que os ha prometido. Entonces seréis guiados por el amor y por la fuerza de Mi Hijo. Entonces seréis mis apóstoles, que difunden los frutos del amor de Dios por todas partes. Desde vosotros y por medio de vosotros, obrará Mi Hijo, porque seréis uno con Él. Esto es lo que anhela Mi Corazón materno: la unión de todos mis hijos en Mi Hijo. Con gran amor bendigo y oro por los elegidos de Mi Hijo, por vuestros pastores. ¡Os doy las gracias!”

Mensaje anual del 25 de diciembre de 2013 a Jacov

“Hijos míos, Jesús hoy, de manera particular, desea habitar en cada uno de vuestros corazones y compartir con vosotros cada gozo y cada dolor vuestros. Por eso, hijos míos, hoy de manera especial, mirad dentro de vuestro corazón y preguntaos si verdaderamente la paz y la alegría, con el nacimiento de Jesús, ha conquistado vuestro corazón. Hijos míos, no viváis en la oscuridad, sino anhelad la luz y la salvación de Dios. Hijos, decidíos por Jesús y entregadle a Él vuestra vida y vuestros corazones, sólo así el Omnipotente podrá trabajar en vosotros y por medio de vosotros”

Mensaje del 25 de diciembre de 2013

“¡Queridos hijos! Os traigo al Rey de la Paz, para que Él os dé su paz. Vosotros, hijos míos, orad, orad, orad. El fruto de la oración se podrá ver en los rostros de las personas que se han decidido por Dios y su Reino. Yo, con mi Hijo Jesús, os bendigo a todos con la bendición de la paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Comentario

Mensaje del 2 de diciembre de 2013

“Queridos hijos, con amor materno y materna paciencia miro vuestro continuo deambular y vuestro extravío. Por eso estoy con vosotros. Deseo sobre todo, ayudaros primero a encontraros y a conoceros a vosotros mismos, para que luego podáis conocer y admitir todo aquello que no os permite conocer sinceramente, y con todo el corazón, el amor del Padre Celestial. Hijos míos, el Padre se conoce por medio de la cruz. Por eso no rechacéis la cruz: con mi ayuda buscad comprenderla y aceptarla. Cuando seáis capaces de aceptar la cruz, comprenderéis también el amor del Padre Celestial; caminaréis con Mi Hijo y conmigo; os distinguiréis de quienes no han conocido el amor del Padre Celestial, de quienes lo escuchan pero no lo comprenden, no caminan con Él, ni lo han conocido. Yo deseo que vosotros conozcáis la verdad de Mi Hijo y seáis mis apóstoles; que como hijos de Dios, os coloquéis por encima del pensamiento humano, y siempre en todo, busquéis de nuevo el pensamiento de Dios. Hijos míos, orad y ayunad para que podáis comprender todo lo que os pido. Orad por vuestros pastores y anhelad conocer, en comunión con ellos, el amor del Padre Celestial. ¡Os doy las gracias!”

Mensaje del 25 de noviembre de 2013

“Queridos hijos: Hoy os invito a todos a la oración. Abrid profundamente la puerta del corazón, hijos míos, a la oración, a la oración con el corazón y entonces el Todopoderoso podrá obrar en vuestra libertad y comenzará la conversión. La fe llegará a ser tan firme que podréis decir con todo el corazón: ‘mi Dios, mi todo’. Comprenderéis, hijos míos, que aquí en la Tierra todo es pasajero. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Comentario

Mensaje del 2 de noviembre de 2013

“Queridos hijos, de nuevo os invito maternalmente a amar. Orad, sin cesar, por el don del amor; a amar vuestro Padre Celestial sobre todas las cosas. Cuando le amáis a Él, os amáis vosotros mismos y a vuestro prójimo. Eso no se puede separar. El Padre Celestial está en cada persona, ama a cada uno y llama a cada uno por su propio nombre. Hijos míos, por eso, a través de la oración, escuchad la voluntad del Padre Celestial, hablad con Él, estableced una relación personal con el Padre, que hará aún más profunda la relación con vosotros mismos, la comunidad de mis hijos, mis apóstoles. Como Madre deseo, que por medio de la oración hacia el Padre Celestial, os pongáis por encima de las vanidades terrenales que son estériles, y que ayudéis a los demás, para que poco a poco conozcáis y os acerquéis al Padre Celestial. Hijos míos, orad, orad, orad por el don del amor, porque el amor es Mi Hijo. Orad por vuestros pastores, para que tengan siempre amor por vosotros, como Mi Hijo lo ha tenido y lo ha demostrado dando Su Vida por vuestra salvación. ¡Os doy las gracias!”

Mensaje del 25 de octubre de 2013

“Queridos hijos: Hoy os invito a abriros a la oración. La oración hace milagros en vosotros y a través de vosotros. Por eso, hijos míos, en la simplicidad del corazón, pedid al Altísimo que os dé la fuerza de ser hijos de Dios y que Satanás no os agite como el viento agita las ramas. Hijos míos, decidíos nuevamente por Dios y buscad sólo Su voluntad, y entonces encontrareis en Él alegría y paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Comentario

Mensaje del 2 de octubre de 2013

“Queridos hijos, os amo con amor materno, y con paciencia maternal espero vuestro amor y vuestra unidad. Oro, para que seais la comunidad de los hijos de Dios, de mis hijos. Oro, para que como comunidad os vivifiquéis gozosamente en la fe y en el amor de Mi Hijo. Hijos míos, os reúno como mis apóstoles y os enseño cómo dar a conocer a los demás el amor de mi Hijo, cómo llevar a ellos la Buena Nueva, que es mi Hijo. Entregadme vuestros corazones abiertos y purificados y yo los llenaré de amor hacia mi Hijo. Su amor dará sentido a vuestra vida y yo caminaré con vosotros. Estaré con vosotros hasta el encuentro con el Padre Celestial. Hijos míos, se salvarán solo aquellos que con amor y fe caminan hacia el Padre Celestial. ¡No tengáis miedo, estoy con vosotros! Tened confianza en vuestros pastores, como la tuvo mi Hijo cuando los eligió, y orad para que ellos tengan fuerza y amor para guiaros. ¡Os doy las gracias!”

Comentario

Mensaje del 25 de Septiembre de 2013

“Queridos hijos, también hoy os invito a la oración. Que vuestra relación con la oración sea cotidiana. La oración hace milagros en vosotros y a través de vosotros, por eso, hijos míos, que la oración sea alegría para vosotros. Entonces, vuestra relación con la vida será más profunda y más abierta, y comprenderéis que la vida es un don para cada uno de vosotros. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

Comentario

Mensaje del 2 de Septiembre de 2013

“¡Queridos hijos, os amo a todos! Todos vosotros, todos mis hijos, todos estáis en mi Corazón. Todos vosotros tenéis mi amor maternal y deseo llevaros a todos al conocimiento de la alegría de Dios. ¡Es por eso que os llamo! Necesito apóstoles humildes que, con un corazón abierto, acepten la Palabra de Dios y ayuden a los demás para que, con la Palabra de Dios, puedan comprender el sentido de sus vidas. Para hacer eso, hijos míos, debéis aprender, por medio de la oración y del ayuno, a escuchar con el corazón y aprender a someteros. Debéis aprender a apartar de vosotros todo lo que os aleja de la Palabra de Dios y solamente anhelar lo que os acerca. ¡NO TEMÁIS, YO ESTOY AQUÍ, NO ESTÁIS SOLOS! Oro al Espíritu Santo para que os renueve y fortalezca. Oro al Espíritu Santo para que, mientras ayudáis a los demás, también vosotros seáis sanados. Le pido que mediante El, seáis hijos de Dios y apóstoles míos.” Luego la Virgen dijo con gran preocupación: “Por Jesús, por Mi Hijo, amad a aquellos que Él ha llamado, y anhelad sólo la bendición de esas manos que El consagró. ¡No permitáis que el mal impere! Repito de nuevo: sólo con vuestros pastores mi Corazón triunfará. No permitáis al mal que os separe de vuestros pastores. ¡Os doy las gracias!”

Mensaje del 25 de Agosto de 2013

“Queridos hijos, también hoy el Altísimo me concede la gracia de estar con vosotros y de guiaros hacia la conversión. Día tras día yo siembro y os invito a la conversión para que seáis oración, paz, amor, y trigo que al morir produce el ciento por uno. No deseo que vosotros, queridos hijos, tengáis que arrepentiros por todo lo que pudisteis hacer y no hicisteis. Por eso hijos míos, decid de nuevo con entusiasmo: ‘Deseo ser un signo para los demás’. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”

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